De espectador a actor: los videojuegos versus otras formas de entretenimiento

A la gente que intenta buscar culpables por la violencia del mundo sin siquiera levantar un dedo para investigar, le encanta culpar a los videojuegos por todo, desde asesinos en serie hasta ataques terroristas. Y por otro lado la ciencia se ha encargado de demostrar la enorme cantidad de beneficios que tienen los videojuegos, especialmente para nuestro cerebro.

Sigue sin comprobarse un vinculo entre la violencia y los videojuegos, y personalmente formo parte de aquellos que defienden el medio de casi cualquier ataque, pues es la forma de entretenimiento con la que más me conecto, y esa es precisamente la razón por la que quise escribir este artículo.

Arte, entretenimiento, interacción

videojuegos vs otras formas de entretenimiento

Firewatch

Los videojuegos son un medio de entretenimiento audiovisual. Son considerados en muchos casos nuevas formas de arte, pero las experiencias que ofrecen van más allá de aquellas que pueden darnos una película, un libro, una pintura, o una canción. Los videojuegos no son solo capaces de mezclar todos los elementos artísticos mencionados anteriormente, sino que añaden algo único que ningún otro formato posee: la participación de quien consume.

Fuera de un videojuego eres un mero espectador, un consumidor que admira el trabajo de otros. Vives la experiencia según lo que su creador logre transmitir con imágenes, sonidos o palabras. Algo para nada despreciable ni simple de lograr, y todos sabemos que hay historias, sonidos y formas que nos marcan y se quedan con nosotros por mucho tiempo. El punto es que en un videojuego todo tiene la capacidad de ser aún más intenso, porque te ofrecen la posibilidad de formar parte de ese mundo de fantasía al que te vas transportar.

Los videojuegos son algo verdaderamente especial, pueden ser un deporte, una terapia, una historia, un escape, un trabajo, un punto de encuentro, un motor de entrenamiento, y quizás hasta una forma de cambiar el mundo. El potencial está ahí, pocas cosas pueden ser explotadas de tantas formas y tienen tanto que ofrecer más allá del simple entretenimiento que venden.

Un puente que nos deja cruzar la frontera de nuestra imaginación

diferencia entre videojuegos y otras formas de entretenimiento

Journey


Los videojuegos forman el enlace más palpable hasta la fecha, entre nosotros y nuestra imaginación. La primera vez que volé no fue esa en la que me subí a un avión en el aeropuerto, fue cuando piloteé una nave en Star Fox. Mientras más avanza la tecnología y más poderosos se hacen los sistemas, más lejos se encuentra el límite de lo que podemos hacer cuando nos metemos en un juego.

Han nacido diferentes géneros y formas de contar historias que te invitan a ser parte de algo bastante especial. Algunos estudios han dejado a un lado la diversión básica de disparar mucho o saltar plataformas y han optado por cosas nuevas que cada día transforman más el medio. Quien haya jugado Journey, Firewatch, o hasta los episodios de juegos como The Walking Dead de Telltale, o Life is Strange, seguro entienden a lo que me refiero. Es un híbrido entre película o novela y videojuego. Añadir esos elementos interactivos e invitar a el jugador a formar parte del mundo y de la historia que se quiere contar, genera una experiencia única.

Muchos adultos quizás amamos los videojuegos porque nos permiten soñar como cuando eramos niños. Cuando jugabas con tus amigos y creabas todo un mundo fantástico en tu imaginación en la sala de la casa o en la calle de en frente. Ese deseo de entrar a la tele y ser otro Power Ranger más... es algo que un videojuego moderno te permite hacer. Formar un grupo con tus amigos y montarte en una nave a salvar el mundo.

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