¿Qué sucede en el sector del automóvil para que los fabricantes intenten conquistar otras citas que nunca habían sido explotadas por la automoción? Si remontamos la vista a un mes y medio vemos como el CES de Las Vegas ya se caracteriza por las presentaciones de coches futuristas, tecnología enfocada a este segmento y a muchas pequeñas empresas con ganas de comerse el mundo del motor con nuevos sistemas. Esta cita es la mejor antesala para el Salón de Detroit y algo parecido sucede con el Mobile World Congress de este año.

Ford, Nissan y Samsung han decido presentar sus productos dirigidos a una industria cuyo target tiene el foco puesto en el MWC pero que no espera ver novedades. Hemos conocido dos vehículos rediseñados y un dispositivo para hacer cualquier coche inteligente. Y todo a pocas semanas de que comience el Salón de Ginebra, la cita más importante del sector del automóvil y donde tradicionalmente los fabricantes ponen toda la carne en el asador. ¿Qué ha podido suceder?

Salir de la zona de confort para llegar a tu futuro público.

En mi opinión hay dos puntos muy claros y poco relacionados entre sí. El primero es que los fabricantes necesitan salirse de una cita donde se presentan cientos de novedades del mismo sector y donde probablemente no tengan el mismo impacto que en otros escenarios. Ford y Nissan llevarán sus novedades también hasta Ginebra, pero al igual que el domingo para el MWC ya es el día quizá más importante para poder salir en la prensa con tranquilidad, Ford y Nissan han hecho algo parecido para acaparar medios. Uno de los problemas a los que se enfrenta una marca ante un Salón del Automóvil como el de Ginebra es que las noticias en la portada de los diarios digitales duran escasos minutos ya que en un día es fácil publicar 20-30 artículos, por lo que el impacto sobre la audiencia de un modelo que solo ha sido revisado para ofrecer algo más, es escaso. Sacar estas presentaciones del círculo habitual les permite ganar impacto.

El segundo apartado es tratar de posicionarse como marcas que quieren atraer a otro tipo de público: el más tecnológico y el más joven. Una cita como el MWC atrae a decenas de miles de personas que valoran los productos tecnológicos y asociar un vehículo a esta feria tiene como uno de sus objetivos anunciar ante un target diferente tus novedades. Como es lógico, en el MWC se ha aprovechado para recalcar las bondades tecnológicas del nuevo Ford Kuga y la nueva autonomía homologada del Nissan Leaf. Aquí no importan los caballos, la suspensión o si los discos de freno son de carbono, importa cómo reacciona la pantalla, el sistema de control por voz, cómo se vincula nuestro smartphone, etcétera, porque los que van a probarlo son usuarios acostumbrados a testear los últimos dispositivos, y en esto la industria del automóvil va algún pasito por detrás.

Salir a este escaparate es positivo pero una industria tan pesada como esta lo hace siempre con pies de plomo. Este año han sido dos fabricantes tradicionales del automóvil y Samsung como proveedor de gadgets para el sector, pero el año que viene es probable que esta cifra aumente considerablemente.