Con este artículo comenzamos una serie de ídems en el que vamos a contar la historia detrás de aplicaciones famosas por su calidad hablando con sus creadores, desarrolladores e ideólogos. Es un formato que estuvo haciendo un tiempo LifeHacker en "Behind the App" y que queremos continuar desde aquí, especialmente con aplicaciones que tienen un fuerte impacto para nuestra audiencia, española y latinoamericana.

La primera de ellas es, irremediablemente, Citymapper. Simplemente, una de las mejores aplicaciones que podemos encontrar en la App Store o en Google Play. Tiene una limitación, y es que sólo funciona en treinta ciudades del mundo (pronto serán más tras su reciente segunda ronda de financiación), y sirve para que el usuario pueda planear y optimizar sus rutas utilizando el transporte público, si bien también sirve para ir a pie, en bicicleta o, en algunas ciudades, en otros medios de transporte frutos de acuerdos con partners a nivel local, como lo son Car2Go, Hailo o Uber.

Buses londinenses

Busmapper, el germen de lo que más tarde sería Citymapper.
Busmapper, el germen de lo que más tarde sería Citymapper.

Pero vamos a los orígenes, y el origen de Citymapper está en la descontinuada Busmapper, lanzada en abril de 2011. Era una app mucho más ligera que estaba enfocada en, únicamente, las rutas en autobuses por Londres.

No se lanzó porque sí: en cualquier gran ciudad, los autobuses son complicados de entender y la opción por defecto es el metro, mucho más sencillo, pero que no tiene por qué ser mejor para ciertos trayectos. En Londres, la complicación del autobús se dispara por su extensión y su sistema de nombrado de paradas y líneas. Nos lo confirma Analía Plaza, City Lead de Citymapper, que lleva desde principios de 2014 en la compañía, justo después de lograr su primera ronda de financiación. Para entonces, Citymapper la componían ocho empleados y se podían contar las ciudades en las que estaba presente con los dedos de una mano. Hoy va por veinticinco empleados y roza la treintena de ciudades.

Analía Plaza durante la entrevista.
Analía Plaza durante la entrevista.

"Busmapper funcionó muy muy bien, los medios locales hablaron de ella muy bien", sigue Analía. En Londonist podemos ver un ejemplo de mayo de 2011.

Pero pronto llegaron las ganas de escalar, de ir más allá. Coincidió con el trabajo que estaba haciendo la agencia de transportes londinense (TFL) de cara a abrir sus datos, que más adelante fructificaría y supusiera la posibilidad de integrar esos datos en una plataforma... como lo que acabó siendo Citymapper. Datos de trenes, autobuses, bicicletas y ferrys. Paralelamente, se iba creando el algoritmo que aprovechase todos esos datos para determinar la mejor ruta para cada trayecto.

El sistema de la TFL acabó convirtiéndose en una plataforma espectacular para desarrolladores que quisieran construir un servicio en torno al transporte público londinense. De hecho, aparecieron muchos más competidores en la ciudad. Pero Busmapper acabó cayendo en el olvido en favor de Citymapper, que tuvo su premiere en noviembre de 2011. Este es el tweet con el que su fundador Azmat Yusuf, un ex-Google con recorrido en el mundo de las startups británicas, dio a conocer al mundo la llegada de Citymapper para iPhone.

Durante los meses posteriores se fueron sucediendo las mejoras a nivel local, como la inclusión de una estimación de precios para trayectos urbanos en los Minicab, los míticos taxis negros que circulan por la capital británica.

En septiembre de 2012, Citymapper fue una de las primeras aplicaciones en hacerse compatible con los "nuevos" mapas de Apple, que reemplazaban a los de Google de forma nativa. La interfaz de iOS ha cambiado mucho desde entonces, pero la evolución de Citymapper también se aprecia incluso en sus iconos.

iOS 6 :_)
iOS 6 :_)

Y en abril de 2013, por fin, Citymapper llegó a Android, un movimiento que tuvo impacto en ese momento, pero años más tarde marcaría la diferencia entre poder escalar a través de unas fronteras, o no.

En los últimos años, las dos veredas principales que ha seguido Citymapper son la expansión y la mejora. Expandirse a más países, y ampliar el número de servicios e información de cada ciudad; mejorar el producto en general.

El papel de la GTFS

GTFS, cuatro siglas que tienen mucha importancia en la historia de Citymapper. GTFS es una iniciativa que nació en Portland, una ciudad estadounidense del pacífico noroeste (la historia completa de su origen, en Streets Blog). Originalmente, sus siglas hacían referencia a Google Transit Feed Specification, un lenguaje en principio de Google que fue el germen de Transit. Lo fue porque sólo Google accedió a colaborar de cara a integrar horarios y frecuencias de paso del transporte público.

La plataforma que salió de Google acabó convirtiéndose en el estándar, clave para una codificación homogénea de los datos de tránsito de las agencias de transporteEse lenguaje, que da formato a los datos estáticos de las agencias de transporte, nació de la necesidad de organizar unos datos especialmente complicados, ya que mezclaban espacio y tiempo. Complejidad de la que nacían muchas imprecisiones o directamente dejadez en este sentido. La solución de Google fue tan buena que acabó convirtiéndose en una suerte de monopolio de destino de datos por parte de múltiples agencias de transporte, también porque las agencias únicamente proporcionaban sus datos a Google por mera inercia. Demasiado bueno y demasiado utilizado como para, en 2005, dejar que Google acaparase la tarta. Lo que era un estándar de facto acabó siendo un estándar total cuando se rebautizó a General Transit Feed Specificaction. Y la TFL, la londinense, fue de las pioneras en adaptarse.

Todavía hoy se puede consultar la carta remitida por Joe Hughes solicitando el cambio a General, de octubre de 2009. ¿Remitida por quién? Por Joe Hughes, empleado de Google en aquella época. Hoy es Mobile Lead en Citymapper y uno de sus primeros empleados. Los puntos se conectan hacia atrás.

Con el avance y la implantación de la tecnología se fueron añadiendo también los datos en tiempo real. A través de dispositivos GPS en los autobuses, por ejemplo. Con ambas plataformas, la de datos estáticos de frecuencias de paso y la API que da la información en tiempo real, la TFL, que aunque era pionera utilizaba su formato propio y no GTFS, comenzó a dar datos de paso en tiempo real, aunque ya podían calcular cuánto tardaría en llegar el siguiente autobús en cualquier momento. El esfuerzo no fue en vano: no sólo se convirtió en una de las aplicaciones más utilizadas localmente, sino que se acabó confirmando que, gracias a Citymapper, en Londres se usa más el autobús que antes. La frase exacta es de Ashley Miles, director de Crossrail, el nuevo megatren de Londres.

Citymapper ha cambiado por completo la forma de viajar por Londres. El uso del autobús ha aumentado, así como la forma en la que la gente intercambia entre métodos de transporte. Esta aplicación ha modificado el valor de las infraestructuras de transporte actuales.

Series A

Tras su primera ronda de financiación en abril de 2014, el objetivo estaba claro: crecer, crecer, crecer. Como decíamos antes, las ciudades en las que operaba se contaban con los dedos de una mano: Nueva York, París y Londres. Ya tenían betas (o babys, como les llaman internamente) de algunas más, pero la inyección de capital ayudó a acelerar ese proceso, que fue de la mano de un esperable aumento de la contratación. La familia Citymapper empezaba a crecer por encima de la norma de las dos pizzas de Jeff Bezos. La lista fue creciendo, y en los dieciocho meses posteriores llegó a las veintinueve ciudades.

Esta es la evolución temporal, desde la época de Londres hasta la actualidad.

Por supuesto, la interfaz de Citymapper también ha ido cambiando en estos años.

gif citymapper

Series B

Hace apenas unos días llegó la segunda ronda de inversión, esta vez de 40 millones de dólares, en la que participaron Index Ventures, Benchmark Capital y otros como Yuri Milner, Tom Stafford o Michael Lynton. Con el anuncio llegó un artículo corporativo en el que se detallaba no tanto el "qué" de la inversión sino el "para qué": los planes de Citymapper con esta nueva inyección.

Con la nueva inversión, Citymapper mejorará su algoritmo y desarrollará nuevos productos, pero lo más interesante está en su llegada a países en vías de desarrollo.En esos planes, que nos corrobora Analía, están seguir mejorando su algoritmo de creación de rutas, y aumentar la información de Batcave, la plataforma en la que gestionan la información que les proveen las agencias y la que ellos consiguen por su cuenta. Como por ejemplo, el lugar del tren en el que es óptimo colocarse en base a la proximidad de la salida adecuada. También desarrollar APIs para que cualquiera pueda integrar Citymapper en su web, app o servicio, y el lanzamiento de nuevos productos.

Y la parte más interesante: trabajar para que Citymapper llegue a nuevas ciudades, especialmente aquellas en las que el transporte es más caótico y existen menos datos disponibles. O en otras palabras, con el foco puesto en países en vías de desarrollo. Sobre esto último, Analía nos habla de su experiencia recogiendo datos en México D.F; donde las condiciones generales del transporte público son muy dispares respecto a las ciudades, mayoritariamente europeas y estadounidenses, en las que ya se ha lanzado el servicio: "Hay varias consideraciones. Por ejemplo, las operadoras están entrando mucho en los usuarios regalándoles terminales Android, con apps preinstaladas, y datos ilimitados en ellas. Así, hay mucha gente que ni siquiera conoce la experiencia de abrir una Store. El mercado es distinto."

Los hábitos y el mecanismo del transporte público también se hacen notar: "No es que no estén publicados o codificados bajo un estándar los datos, es que en México D.F. no hay horarios como tal, ni frecuencias de paso como las conocemos aquí. Hay autobuses llamados 'peseros' que tienen un trayecto definido, la gente les para allá donde esté, y se baja donde quiere dentro de su trayecto. No hay paradas, simplemente es un recorrido fijo. Muy poca información, la gente esa información la recibe preguntando en la calle. Nosotros, yendo allí, hemos podido establecer unos datos que ni existían."

Pesero de México. Imagen: [Nbouchard](http://gal.nbouchard.mylittleplace.info/mexico/2008/dscf1668/).
Pesero de México. Imagen: Nbouchard.

El final

"Ser la mejor app para moverte por tu ciudad". Ese es, según Analía, el gran objetivo de Citymapper. No hay un foco especial en el turismo, sino en ciudadanos, en residentes ("bueno, se puede usar, pero no hay features para turistas, nos enfocamos en quien vive en una ciudad el día a día"). De hecho, particularmente en Madrid, una de las últimas novedades es que se añadieron los trayectos interurbanos pensando en las ciudades-dormitorio, que a la postre aglutina una muy buena parte de las personas que realizan trayectos diarios en transporte público. "Y eso lo hacemos para la gente real que vive en la ciudad, no es que pensemos que un turista se va a ir a Móstoles".

Cuando le pregunto por la monetización de la app y su retorno, muestra algo de indiferencia. "Nos enfocamos en producto, producto, producto. Somos una empresa de producto, en hacerlo cada vez mejor y hacerlo crecer." Ni rastro de vías de monetización dentro de la app.

Aunque parece que nadie en Citymapper quiere hablar de cómo ofrecer un retorno a los inversores, desde fuera da la impresión de que su salida más fácil y más rentable es el exit. Apple para vitaminar su paupérrima información de transporte público en Mapas, Google para coronarse en la gestión de rutas urbanas, Yahoo para tener un nuevo clavo ardiendo, ¿Amazon? ¿Facebook? Muchos podrían ser sus candidatos potenciales.

Como dijo hace poco José Luis Antúnez, la cultura de una empresa es su estrategia. Buffer apuesta por la transparencia extrema, Pepephone por la empatía con el cliente. Citymapper es desenfadada, honesta, cercana, funcional. No es un acto de propaganda que se pueda pregonar en la App Store, es una actitud. Tienen una frase que los define mejor de lo que parece:

No somos un unicornio. Somos más como un delfín."

delfín citymapper