Recientemente, el panel de la ONU sobre seguridad aérea advertía del posible riesgo de las baterías de litio en las bodegas de los aviones, algo que se ha traducido en la aprobación, por parte de la Organización de Aviación civil Internacional (OACI) de una serie de medidas aplicables a más de 39 jurisdicciones aéreas (que se hace extensible a casi todas las rutas principales y aerolíneas) por las que se prohíben las tablets, portátiles y cualquier otro dispositivo con baterías en las bodegas de los vuelos comerciales.

Aunque esta vez no han tenido nada que ver los hoverboards, las pretensiones de la OACI se basan en el riesgo de incendio y explosión de este sistema de baterías, que es el más común en los dispositivos electrónicos, de forma que, a partir del 1 de abril sólo podrán subir a un avión si van como equipaje de mano y en cabina, aplicandose una restriccion similar para este tipo de dispositivos que para el de los líquidos inflamables en bodega.

Tres incidentes desde 2013 en los que las baterías de litio eran culpablesLa medida ha sido una de las pretensiones recurrentes entre aerolíneas, personal de vuelo y empresas de aviación, por lo que la OACI, de la que es miembro España y la mayoría de países de la UE y latinoamérica ha decidido que, una vez puesta en marcha la restricción, se mantendrá como mínimo hasta 2018, año en el que se volverán a revisar las normas referentes al transporte de baterías en vuelos comerciales que, hasta ahora y desde 2013, se han saldado con tres incendios en bodega por el sobrecalentamiento de este tipo de sistemas de alimentación.

Parece que, de momento, los hoverboards son el menor de las preocupaciones de las aerolineas.