El mercado del vehículo eléctrico está condicionado por las ayudas que dan los gobiernos para fomentar su compra y así hacer una tecnología que no es útil hoy en interesante desde el punto de vista del ahorro. Pero un sector no puede ser dependiente de las ayudas para el coche eléctrico porque es probable que acaben perjudicándolo y este es el punto de partida de China.

Como sabrás, la contaminación en muchas ciudades de China es muy alta por lo que se tomaron muchas medidas para reducir el tráfico limitando el número de vehículos y fomentando la compra de coches que no contaminen, como los coches eléctrico. En China las ayudas dependen de las regiones pero si damos un vistazo a Pekín, las ayudas para el coche eléctrico se transformaban en descuentos de casi un 50% sobre la tarifa. Esto ha permitido matricular más de 400.000 vehículos eléctricos el pasado año, una cifra sin precedentes en la industria, pero hay que mirar un poco más.

El coche eléctrico tiene que volar solo.

Y es que las ayudas para el coche eléctrico en China no se limitaban a descuentos sobre la compra sino que podían acceder a plazas de aparcamiento y carriles reservados así como evitarse la tan temida lotería para entrar a la ciudad con tu coche, una lotería mensual que determina el rango de números de matrícula que pueden entrar en la ciudad.

Pero todo tiene que acabarse porque sino se pone en peligro la competitividad del sector, fabricantes que hacen coches eléctricos pensando por y para beneficiarse de las ayudas, y esto sucede en todos los países donde se aplican. Un ejemplo es España en el que Mitsubishi ha aplicado un descuento a su Outlander PHEV para que se pueda beneficiar de la ayuda por compra de coche eléctrico y así competir con vehículos no eléctricos.

ayudas para el coche eléctrico

Volviendo a China, durante los próximos tres años se rebajarán un 20% las ayudas y en cinco años se habrán reducido en un 40%. Tan solo un año después se terminarán las ayudas (2021) y el coche eléctrico tendrá que volar solo para demostrar que es una alternativa real al vehículo tradicional. Para ese año, tendremos automóviles eléctricos con autonomías muy superiores a las que erogan actualmente y el coste de las mismas esperemos se haya reducido.