Desde 2007, cuando vimos el primer Assassin’s Creed, han llegado nueve entregas principales a nuestras consolas. Además, claro, los productos complementarios o de menor entidad se cuentan por decenas: recopilaciones, videojuegos para consolas portátiles y teléfonos móviles, entregas menores destinadas a la distribución digital, cómics, novelas, películas de animación, cortos cinematográficos y un largo etcétera. Nueve años le han valido a Ubisoft para estrenar más videojuegos de Assassin’s Creed que Rockstar de Grand Theft Auto en casi veinte años o que Microsoft (Bungie y 343i) de Halo en quince. Casi nada.

Assassin’s Creed necesita un trabajo de remodelación desde sus mismos cimientos

Ahora, hace solo unas horas, Ubisoft ha confirmado que por primera vez desde la creación de la franquicia, no veremos una entrega principal durante 2016. No deja de ser curioso, eso sí, que se hayan lanzado tres videojuegos de la franquicia a estas alturas del año y que la película protagonizada por Michael Fassbender llegará a finales de este 2016. Y no nos olvidemos, claro, de una más que probable reedición/recopilación de algunas de las mejores entregas de la saga.

Los motivos de esta decisión, rumoreada desde hace semanas a raíz de una nueva filtración por parte de Kotaku, son múltiples y, la mayoría, bien sabidos por todo aquel seguidos de la franquicia: la sobreexplotación a la que han sometido esta propiedad intelectual ha derivado en una alarmante falta de ideas, multitud de errores arrastrados durante años y una evidente pérdida del rumbo a seguir dentro de una marca que, bien llevada, podría figurar sin problema entre las mejores de la historia del videojuego. Así lo demostró, sin ir más lejos, una segunda entrega que sigue siendo recordada como uno de los mejores juegos de aventura de la pasada generación.

“Desde el lanzamiento de Assassin’s Creed Unity, hemos aprendido mucho en base a vuestro feedback” prometen en la nota de prensa. Así, confirman que han “actualizado sus procesos de desarrollo” y que pretenden “renovar las mecáncas de juego” con el único cometido de ofrecer una experiencia única y memorable.

El salto a la nueva generación estuvo plagado de problemas debido al lanzamiento apresurado de una entrega, Unity, a la que le quedaba un considerable tiempo de desarrollo por delante: su aspecto técnico era de los primeros que demostraban estar corriendo en hardware de nueva hornada pero vino acompañado de multitud de bugs, de buenas ideas implementadas con poco tino y, a nivel de general, la apuesta de la cantidad por encima de la calidad llevada al extremo. Syndicate, la primera entrega desarrollada por Ubisoft Québec, fue un agradable (y muy ligero) cambio de rumbo pero a la saga no le basta con una simple mano de pintura; Assassin’s Creed necesita un trabajo de remodelación desde sus mismos cimientos.

Ahora, según las filtraciones, parece que 2017 será el año en el que la franquicia viaje al Antiguo Egipto en una entrega de nombre en clave Empire. Decisión que parece dejar claro que la cronología y lógica internas han dejado de primar por encima del producto final y que, al menos sobre el papel, nos hace intuir una experiencia lo suficientemente diferenciada a lo visto hasta ahora como para quitarse de encima la perenne sensación de déjà vu que acompaña la saga desde tanto tiempo atrás.

Si, como prometen, son capaces de reestructurar sus tiempos y métodos de desarrollo (cabe recalcar que en las últimas entregas han llegado a participar más de 1000 trabajadores divididos en seis estudios distintos, ubicados a miles de kilómetros unos de otros) y, por encima de todo, atienden al feedback de usuarios y crítica, Assassin’s Creed podrá volver a rodearse de expectación e ilusión durante 2017. Y eso, faltaría más, solo puede ser una buena noticia.

Hasta entonces no hay que olvidar que Ubisoft cuenta con un catálogo bien cargado: a los cercanos Far Cry Primal y The Division se les unirá, en algún momento del año, For Honor. Más allá, sigue en el aire el ya anunciado Ghost Recon Wildlands y, según las filtraciones, un más que probable Watch Dogs 2 que tomaría el relevo de Assassin’s Creed en la recta final del presente 2016.