Nike fue seguramente la pionera en lanzar su propia aplicación, en principio para el iPod con su primer wearable, la cápsula de 2006 que se insertaba en la zapatilla. Más tarde llegó su aplicación para smartphones. Luego le siguieron startups con el mismo objetivo, pero sin una gran firma deportiva detrás: Runkeeper, Runtastic, Endomondo, etc. Adidas, la "otra", se sumó con su propia app, Adidas miCoach, muy avanzada de cara a monitorización y entrenamiento más allá del running. No obstante, nunca llegó a triunfar.

Años después, Adidas terminó comprando Runtastic, una operación con mensaje: el negocio de la ropa deportiva "emparejada" con las aplicaciones de monitorización y entrenamiento físico se iba consolidando.

Ahora tenemos una nueva operación: Asics ha comprado Runkeeper, otra aplicación que sí ha tenido mucha popularidad y ha sabido encontrar el camino de la monetización desde hace años con planes de entrenamiento premium realizados por atletas y entrenadores profesionales. No ha trascendido el precio de la compra.

Otras operaciones recientes han ido en la misma dirección: HTC se alió con Under Armour, que a su vez compró Endomondo y MyFitnessPal, que va más allá del ejercicio y toca el área de la nutrición. El sector del deporte unido a la tecnología se va consolidando, y hay algunos actores interesantes que de momento se han quedado sin silla en el juego musical pese a que sí apuestan por el running: ¿Reebok? ¿New Balance? ¿Mizuno? Veremos qué viene próximamente.

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