Seguro que más de uno ha perdido la maleta durante un viaje. Es, posiblemente, la peor pesadilla de los que van a realizar un trayecto en avión. Facturar o no facturar, he ahí la cuestión.

Al año, se realizan aproximadamente 3.000 millones de viajes en avión, el 40% de las maletas sufren algún tipo de daño y casi 26 millones de ellas desaparecen; de las que solo se encuentran un millón. Lamentablemente, las maletas van a seguir desapareciendo con la misma frecuencia durante algunos años más, y estas cifras no van a mejorar sensiblemente, así que el tema no va de cómo evitarlo sino de cómo tenerla mejor controlada. Santiago Álvarez, CEO de Wimbag, está intentando que tengamos un viaje un poco más agradable y basándose en la poca tecnificación que se ha desarrollado en este ámbito:

"Lo peor de todo era ver los métodos "prehistóricos" que se utilizaban para gestionar la recuperación de las maletas. Básicamente tenías a una azafata tomando nota en un papel para luego realizar las gestiones necesarias..."

Por esta razón, el equipo de Wimbag ha creado un pequeño dispositivo que, una vez introducido en nuestro equipaje facturado, nos permite tener siempre "un ojo" en nuestras pertenencias. Estén donde estén. En caso de que todo vaya bien, no hay problema. Pero si la maleta se aleja demasiado de nuestra ubicación, con un error de solo dos kilómetros, tanto como para suponer que se ha perdido o que nos la hemos olvidado, recibiremos una notificación en el móvil. Si esta aterriza en un aeropuerto equivocado o si se abre sin autorización también estaremos informados a través de las notificaciones. De hecho, Wimbag ha iniciado un proyecto de financiación en Kickstarter para lograr 50.000 euros con lo que, según Santiago, "quieren fabricar las primeras mil unidades y así obtener el certificado de la CE".

Wimbag 2

Desde luego, saber en qué aeropuerto ha aterrizado nuestra maleta supone toda una ventaja a la hora de realizar los trámites para recuperara. Ahora solo queda saber si los servicios de atención al cliente harán caso a las indicaciones del dispositivo que ofrece el cliente, o harán el trámite desde cero. Para ello, "el equipo de Wimbag está trabajando con las diferentes compañías aéreas, las cuales son siempre poco proactivas, para poder acelerar las gestiones a través de estos dispositivos".

Lo obtenido en la campaña de Kickstarter se destinará a fabricar las primeras unidadesEn las cuestiones técnicas, Wimbag puede durar cinco días funcionando a pleno rendimiento; lo cual estiman que es el tiempo suficiente para tener nuestras pertenencias ya a salvo. Aunque sus objetivos apuntan a una ampliación del tiempo de vida por, en caso de eventualidad, necesitemos más tiempo. Para la localización, Santiago nos confirma que "han descartado el uso de GPS porque no funcionaría ni en el interior del aeropuerto ni en el avión. Ademas, de una serie de sensores de luz para la apertura de la maleta, o un bluetooth por si se aleja demasiado".

En cuanto a la seguridad, y sobre todo por las cuestiones del uso de aparatos durante los aterrizajes y despegues, el aparato incluye un sistema que detecta la presurización de la cabina, lo que hace que se desconecte o conecte en los momentos oportunos. Y su homologación nos garantiza que nadie nos pueda acusar de nada raro si lo ven en nuestra maleta.