Tras el escándalo de las emisiones de Volkswagen, y con la posterior sospecha que la semana pasada se cernía sobre Renault, ahora son en total tres nuevas compañías las que están bajo escrutinio de las autoridades por la posibilidad de que algunos de sus modelos generen emisiones excesivas, o al menos por encima de límite permitido.

En este caso, son principalmente el Captur, Ford Escape y C-Max y el Mercedes Clase S los que estarían superando el límite de emisiones que estipula la legislación francesa. No obstante, Ford ha salido a la palestra para confirmar que todos sus vehículos y motores cumplen con la normativa vigente sobre emisiones, tanto a nivel francés como europeo según el diario Les Echos.

Según el mismo diario, la preocupación principal del gobierno francés es que en el caso del Captur, que es un modelo relativamente nuevo, cumpla con la norma Euro 6 que es de aplicación para que los vehículos generan menos emisiones, poniendo el foco del problema incluso más allá de los propios fabricantes.

Eso sí, el ministro de Energía de Francia, Segolene Royal, confirmó el jueves que no había señales de que Renault u otro fabricante de los listados tuviese dispositivos para alterar la medición de las emisiones, por lo que las investigaciones empezadas tras el caso de Volkswagen todavía siguen en marcha.