Las condiciones adversas para la conducción son algunas de las preocupaciones más inmediatas en la investigación de coches autónomos, pues no siempre las condiciones de la carretera son las de una mañana de primavera sobre una carretera despejada de 8 carriles. Ford, que lleva un tiempo investigando nueva tecnología para coches autónomos, ha hecho una demostración de sus últimos avances en condiciones climatológicas adversas sobre nieve y este ha sido el resultado.

A pesar de que se pueda pensar que la conducción sobre la nieve de coches autónomos es más un problema de seguridad y de adherencia que de propia tecnología, lo cierto es que, tal como explican en el vídeo, el sistema de análisis del entorno de los coches autónomos, LIDAR, es menos preciso a la hora de captar datos del entorno debido a la nieve o a factores climatológicos adversos.

Modelos autónomos de Ford probados en condiciones de nieve.
Modelos autónomos de Ford probados en condiciones de nieve.

La solución de este tipo de pruebas, para hacer frente a la menor precisión de LIDAR, pasa por utilizar mapas de la zona para ayudar al vehículo a posicionarse dentro del entorno y saber la ruta exacta por la que debe ir. ¿El problema? Este tipo de mapas no están disponibles en todas las zonas y territorios, por lo que mientras no se depuren los sistemas LIDAR para hacer frente a esta problemática, el coche autónomo ha encontrado en el clima su peor aliado.