Después del comunicado de ayer de la compañía en el que se quitaba hierro al caso de las emisiones de CO2, Volkswagen ha presentado los resultados preliminares de su investigación interna sobre el caso de las emisiones de diesel, dando más detalles de los diferentes factores sintomáticos que impulsaron este escándalo de dimensiones globales, junto con información de todas las correcciones mecánicas y técnicas que se van a llevar a cabo.

En cuanto al escándalo en sí, la compañía, vía conferencia de prensa en Wolfsburg, Alemania, ha atribuido la sucesión de los hechos a tres factores principales: mala conducta individual, políticas internas erróneas y a la tolerancia al engaño en algunas partes de la empresa, según ha reflejado la propia compañía. Adicionalmente, el CEO de Volkswagen, Matthias Müller, ha apuntado que la compañía ha desarrollado una solución "robusta" para arreglar el software en los coches con motores EA 189, y que el proceso de reparación de los coches en Europa comenzará el próximo mes.

Será la propia Volkswagen la que se ponga en contacto con los propietarios de los modelos EA 189, que son los más afectados por el escándalo, aunque eso sí de momento solo para el público europeo, puesto que según la compañía la solución al problema en los EE.UU. tomará más tiempo debido a los requisitos de emisiones más estrictas.

Además, la compañía pondrá en marcha nuevos sistemas informáticos vigilar las posibles malas conductas de forma individual, y que las pruebas de emisiones serán verificadas por terceros independientes en el futuro. De momento, y a la espera de las diferentes decisiones de los reguladores, parece que en Volkswagen están haciendo los deberes.