Electronic Arts ha adjudicado un nuevo rol a uno de sus ejecutivos, será el responsable de la nueva división de la compañía destinada a los eSports.

El estudio es responsable de franquicias de éxito como FIFA y Battlefield y pretenden alcanzar mayor relevancia en ese nicho de los videojuegos que tanto crece, que tantos millones genera. Pero no es EA sólo, la mayoría de las empresas grandes de videojuegos quieren su propio eSports.

La división estará al cargo de organizar competiciones de las franquicias multijugador más exitosas mediante la retransmisión online y posibles acuerdos con las compañías de cable. También se pretende desarrollar juegos competitivos, con el propósito de dar a luz a la nueva gallina de oro de nuestra generación.

EA quiere que FIFA sea más que un juego. Shutterstock.
EA quiere que FIFA sea más que un juego. Shutterstock.

EA no es un nuevo jugador en la industria, llevan siendo un gran nombre en los juegos multijugador durante muchos años pero no en los eSports dominados por Riot Games, Valve y Blizzard. La división ayudaría a generar ingresos más allá de las ventas de software con tickets a eventos presenciales y espacios publicitarios dentro de la competición. Para EA, el principal desafío, sigue siendo derribar ese muro que todavía existe al explicar a los publicistas que ver jugar es divertido, interesa y da mucho dinero.

Crear un eSport crea un efecto retroactivo. Un gran juego puede convertirse en eSport y un eSport hace a un buen juego ser todavía mejor. Que haya un panorama profesional siempre incentiva a que más jugadores se interesen y compren el juego. Las competiciones son el mejor escaparate a través del portal de retransmisiones Twitch: a más espectadores, más compradores y posibilidad de ingresar dinero.

En busca de la gallina de los huevos de oro

Los eSports son a los videojuegos casi lo que fue el smartphone para las compañías tecnológicas. Hay competiciones, premios millonarios, jugadores profesionales, jugadores, empresas que fabrican periféricos en exclusiva para ellos, estadios llenos y millones de espectadores online. Dos cifras que resumen el año en deportes electrónicos: 18 millones de dólares en premios para las finales de Dota 2, 36 millones de espectadores en las finales de League of Legends.

League of Legends eSports

Los eSports son un tren que no se puede dejar pasar. Blizzard anunció una división dedicada a los eSports y Time Warner anunció la creación de una liga en directo los viernes para la televisión. Incluso en los últimos Game Awards Shaquille O'Neal salió al escenario a patrocinar una liga de videojuegos.

Cuando Amazon compró por 970 millones de dólares Twitch estaba comprando el control casi total de las emisiones de eSports en Europa y América. YouTube intenta quitar espectadores a Twitch con YouTube Gaming, aunque no lo está consiguiendo, y hay vada vez más interés en las televisiones. El streaming permite dar a conocer el juego y rentabilizar la competición a través de la publicidad, ser el juego más popular en Twitch es sinónimo de ser el eSport más jugado.

Un negocio muy grande en el que muy pocos han logrado entrarEl problema es que los eSports son formulas viejas que funcionan muy bien, hay empresas grandes detrás y es su principal producto. Hay un equipo enorme actualizando los juegos constantemente para que el interés de los jugadores no pare de crecer. Incluso se introducen circuitos profesionales como en el Tenis.

Edwin Castro es el streamer más popular de Twitch: habilidad en el juego y personalidad. Puede ganar miles de dólares al mes mediante la publicidad y las suscripciones a su canal.
Edwin Castro es el streamer más popular de Twitch: habilidad en el juego y personalidad. Puede ganar miles de dólares al mes mediante la publicidad y las suscripciones a su canal.

Para llegar aquí han pasado años de trabajo y constancia, no basta con desarrollar un juego que sea interesante, tienes que lograr que haya jugadores que quieran dedicarse profesionalmente a ser los mejores en él. Además, ha de ser un juego que se disfrute como espectador y del que puedas aprender a jugar constantemente.

El género MOBA, Dota 2 y League of Legends, es el más popular y todas las empresas que han intentado entrar como Blizzard con Heroes os Storm o Smite han fracasado en el intento. Es muy difícil entrar con algo nuevo, las comunidades de ambos juegos son tan activas y grandes que cualquier jugador interesado en el género ya está jugando a uno de ellos. Allí está el dinero, sus jugadores favoritos y las actualizaciones constantes. ¿Por qué cambiarse a uno nuevo cuando son todavía jardines de rosas?

Y en los FPS el más jugado sigue siendo el Counter-Strike, un juego que tiene más de 15 años pero renovado con las capacidades online del momento. En realidad los eSports no tienen que ser innovadores, ni crear formulas raras: tienen que ser fáciles de asimilar y muy complejos de dominar. La complejidad y las posibilidades son lo que alimentan la competición.

Los eSports parten de planteamientos sencillos, pero muy difíciles de dominar

EA tiene una buena oportunidad con FIFA, es un juego que funciona desde hace muchos años y es bastante popular en Twitch. Necesitan que la gente no lo vea sólo como un videojuego para pasar el rato con los amigos, sino un deporte electrónico. Una competición.

En la otra cara de la moneda tenemos los estudios que presentan su juego como un eSport. No, un eSport lo crean los jugadores y para que un juego se convierta en un eSport de éxito ha de ser excelente. Primero el juego, luego la competición.