Un coche tiene una vida útil de unos 10 años, incluso más, por lo que necesitarás de dos generaciones de vehículos para realmente apreciar un salto tecnológico importante. Hace 20 años el mero hecho de tener ordenador de abordo o lector de CDs era un extra, y no en todos los coches era posible instalarlos. El climatizador era un extra destinado a los vehículos de representación, y ni hablar del climatizador bi-zona o tri-zona en los compactos.

1995 era una época en la que el mando a distancia era algo muy poco habitual y lo más normal era abrir con una llave metálica parecida a las que usamos en casa, sin mayor seguridad que esa. En este año lo llamativo era que tu coche tuviera dirección asistida y aire acondicionado, y presumías de ello ante tus amigos. El elevalunas eléctrico solía estar solo en la puerta del conductor, como mucho también en la del acompañante, pero no llevaba a las plazas traseras.

Este pequeño retroceso en el tiempo es importante para poder valorar los sistemas que un coche actual incorpora, en muchas ocasiones de serie. Dispositivos capaces no solo de hacer nuestra conducción más cómoda, sino más segura, divertida y tecnológica.

Aparcamiento automático

hace 20 años

Incluso hoy no es muy normal que un coche aparque solo, pocos fabricantes lo están añadiendo a sus gamas de acceso, pero hace 20 años era impensable que el coche pudiera hacer esta tarea de forma autónoma, recuerda que el lujo de la época era que la dirección fuera asistida.

Un sistema que te mantiene en tu carril

hace 20 años

Las distracciones comienzan a tener los días contados gracias a sistemas como los que te mantienen dentro del carril, precursores de la conducción 100% autónoma. Un sistema que lee las líneas de la carretera y es capaz de hacer que el coche no se salga de ellas, hace años te hubieran llamado loco si comentases con tus amigos que el coche algún día no se saldrá de la carretera.

Masaje en los asientos

Sistemas

Los últimos coches que he probado llevaban la función de masaje en el asiento, y convertí en rutina entrar en el coche, arrancar el motor y encender el sistema de masajes. Es una de esas funciones que probablemente nunca pagarías por ella, pero que en un atasco o viaje resultan profundamente cómodas. En 1995 lo más parecido que había era un protector para el asiento con bolas de madera.

Un maletero que se abre con el pie

hace 20 años

Ir con las manos cargadas con la compra, tener que dejarlo todo en el suelo, sacar del bolsillo la llave, introducirla en la cerradura, girarla, sacar la llave y posteriormente, abrir el maletero. Esto en 1995 era lo más normal. En 2015 puedes simplemente, no en todos los coches, pasar el pie por debajo del maletero y se abre. ¿Magia? Tecnología, pero hace 20 años te hubieras parecido a David Copperfield en un centro comercial intentado abrir tu coche con el pie.

Las llaves 'manos libres'

hace 20 años

Y directamente relacionado con esto se encuentran las llaves 'manos libres', que no requieren el contacto con el coche ni la acción del conductor sobre la llave. Es el coche el que busca a la llave y si estás cerca, lo abre si manifiestas tu intención de entrar - abrir la puerta -.

Las llaves que reprograman tu coche

¿Qué pasa si quieres dejarle el coche a tu hijo? Que no duermes esa noche si estás en 1995, en 2015 la cosa cambia. Puedes darle una llave que no permite al coche pasar de 120 km/h o poner el volumen de la música muy alto. Una pequeña tranquilidad para que puedas descansar si tu hijo/a necesita coger el coche.

Los detectores de peatones, ciclistas y otros coches capaces de frenar al vehículo

hace 20 años

En pocos años ya no existirán noticias que hablen de atropellos producidos por coches. Desde hace relativamente poco tiempo muchos coches detectan peatones, ciclistas y otros vehículos para poder frenar en caso de emergencia y evitar así un atropello. En caso de no poder detener por completo al coche, son capaces de reducir drásticamente la mortalidad del accidente. Esto hace 20 años era imposible e impensable.

Faros capaces de alumbrar incluso en las curvas más cerradas

hace 20 años

Una curva cerrada de un puerto de montaña en la noche suele significar una falta de visibilidad porque los faros alumbran hacia donde está el morro del coche. En 1995 esto era lo normal, hasta que no girabas el coche no podías ver qué había en la curva, pero ahora no. Cuando comenzamos a girar el volante los focos son capaces de acompañar al volante y aumentan la visibilidad de una forma increíble ofreciendo al conductor confianza y seguridad.

Un airbag para los peatones

hace 20 años

Y dejo para el final el más increíble de todos: el airbag para peatones en caso de atropello. Este dispositivo es capaz de minimizar las consecuencias de un atropello porque amortigua el impacto del peatón en el capó del coche.

¿Qué pasará dentro de 20 años?