Tras las negociaciones que se han llevado a cabo entre Ecuador y Suecia tras la aceptación de Julian Assange, ambos países han llegado a un acuerdo para permitir el interrogatorio del fundador de Wikileaks dentro de la embajada ecuatoriana en Londres por dos delitos de agresión sexual presuntamente cometidos en Estocolmo en 2010.

Ahora, y dejando de lado la todavía posible extradición si algún día saliera de la embajada sin aclarar este asunto, el interrogatorio puede ser un punto y aparte en la historia del fundador de Wikileaks, en tanto permitiría a la justicia sueca recabar más información a un caso que le persigue desde que estallara el escándalo de Wikileaks hace unos años. Además, según diversos testigos, Assange arrastra problemas de salud debido a su reclusión voluntaria dentro de la embajada, y aclarar este asunto podría permitir al activista respirar aire puro, nunca mejor dicho, al ser la cuestión legal principal por la puede ser extraditado a Suecia.

El acuerdo, firmado en la capital de Ecuador, pone punto y final a una de las negociaciones más duras por cuestiones legales y diplomáticas de las que se han dado por una cuestión de jurisdicción penal, tras las negativas de Julian Assange -revertidas en abril- de prestarse a declarar ante la fiscalía sueca.

"Es, sin duda, un instrumento que fortalece las relaciones bilaterales y facilitará, por ejemplo, el cumplimiento de los asuntos judiciales, como el interrogatorio del señor Assange"

De momento, y con el acuerdo en la mano, falta la fecha para la toma de declaración de Assange dentro de la embajada, pero sin duda es un primer paso para solventar este drama jurisdiccional y diplomático.