Parece que BlaBlaCar lo tiene un poco más sencillo en España, puesto que tras estos meses de polémica que se han saldado con la demanda presentada por la patronal de autobuses Confebus, que ha terminado llevado a juicio a BlaBlaCar por competencia desleal, el titular del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid ha resuelto definitivamente la demanda presentada y ha denegado la suspensión cautelar de las actividades de BlaBlaCar mientras se celebra el procedimiento, lo que significa que la compañía podrá seguir operando como de costumbre en España.

En este sentido, todo parece indicar que el hecho de que la compañía francesa lleve operando en España desde finales de 2009 ha sido determinante para que el juez rechace la aplicación de la medida cautelar y, al haber pasado tanto tiempo desde que comenzase su actividad sin que ninguna organización y/o asociación presentase demanda contra la misma -a diferencia de lo que sucedió con Uber en España-, el juez considera que, a falta de delimitar el fallo de la sentencia de la demanda presentada por Confebus, las operaciones de BlaBlaCar en España son totalmente legítimas.

Y es que tal como aportó la compañía en la vista de juicio celebrada a primeros de octubre, a diferencia de Uber solo se trata de una red social en la que los usuarios comparten coche y gastos, algo que no entra en conflicto con otros medios de transporte, al menos, sobre el papel.

Actualización: Al igual que en caso de BlaBlaCar, los juzgados españoles han rechazado las medidas cautelares contra Cabify solicitadas en demanda de la Federación Madrileña del Taxi