La Ley de la Ciencia de 2011 obligaba a crear una Agencia Estatal de Investigación en un año vista, como máximo, sin costes a mayores. Esa figura es una reivindicación histórica con origen en 2005, con la voluntad de gestionar de forma autónoma e independiente de los vaivenes políticos la financiación en I+D. En 2012, el ministro De Guindos aseguró que su llegada era inminente. Nuestra compañera Ángela Bernardo ya escribió sobre el tema ese mismo año.

Ahora por fin se ha aprobado su creación en el Consejo de Ministros, y la Agencia Estatal de Investigación será una realidad en 2016, cuando una plantilla de 300 personas procedentes de la Secretaría de Estado de I+D+i que serán los encargados de gestionar los fondos destinados a I+D.