30.2 millones en 3 años, o lo que es lo mismo, algo más veintisiete mil cuatrocientas consolas vendidas al día en los 124 países en los que la sobremesa de Sony está disponible. Esa es la cifra de consolas PlayStation 4 que la compañía ha vendido desde el lanzamiento. Por ponerlo en contexto, son 20 millones más que la Wii U con un año menos en el mercado, y según las estimaciones cerca de 10 millones más que la Xbox One si se mantenía la tendencia de estos últimos trimestres, tendencia que, sabiendo que Microsoft no da cifras de su consola, puede haber acortado puestos con la consola de Sony.

Hay muchos factores que pueden haber posicionado de esa manera el auge de la consola de Sony, pero desde luego, si medimos desde el lanzamiento, la relativa mala política de Microsoft a la hora de presentar la consola -el drama de los préstamos de juegos, entre otras cosas- ayudó a la que la consola japonesa despegase de forma brutal.

No obstante, todavía queda mucha generación por delante, y los buenos movimientos de Microsoft con la retrocompatibilidad y su catálogo de exclusivos puede revertir la tendencia en el siguiente ejercicio, unas cifras positivas que la compañía lleva recibiendo desde el pasado E3 y que se espera sean exponenciales en la campaña navideña.

Lo más interesante de todo es que Sony ha conseguido potenciar las ventas de su consola con un catálogo de exclusivos bastante laxo y una política de actualizaciones y novedades muy pobre comparada con la de su eterna rival, y eso es algo determinante. Sea como sea, 30 millones de consolas vendidas son muchas consolas, y en este sentido, solo queda decir, que al César, lo que es del César.