Robert Zemeckis tiene en ‘The Walk’ una excelente producción y una historia que mantendrá al público al filo del asiento. Historia real que se desprende del fanambulista Philippe Petit, quien caminó en la cuerda floja en 1974 por entre las desaparecidas Torres Gemelas de Nueva York. Joseph Gordon-Levitt es el encargado de dar vida al artista francés Philippe Petit. La historia está narrada por él mismo con el recurso de romper la cuarta pared, así que se dirige al público desde el inicio de la película y de alguna manera, con esto, lo hace cómplice del “le coup”, es decir el crimen artístico del siglo que planeó y logró poco antes de la inauguración del World Trade Center. Este crimen consistió en caminar entre las torres en la cuerda floja de forma ilegal y sin que nadie, excepto sus otros cómplices, supieran las intensiones de su tremenda hazaña.

Para llegar a ese momento álgido de la cinta, nos cuenta sus inicios en su natal Francia y cómo conoce a su mentor Papa Rudy, interpretado de forma magnífica por Ben Kingsley. También a su amigo y fotógrafo Jean-Louis (Clément Sibony) y su novia Annie (Charlotte Le Bon) los cuales serían los inseparables para lograr su cometido.

En ‘The Walk’ todo es muy dinámico y divertido. La producción logra transportarnos a esas diversas décadas que toca la historia para conocer sobre la vida del inquieto Philip. El vestuario, los escenarios, la vida francesa, y luego la neoyorquina, en los años 70’s son un deleite en la pantalla. Zemeckis nos recuerda que sabe hacer esto de transportarnos a la década que se proponga. The Walk mantiene al público al filo de la banca

Así, mientras el Philip consagrado nos narra su aventura y vemos como se desarrolla paso a paso, la tensión va creciendo cada vez y **esto es lo que hace de ‘The Walk’ una película que se disfruta muchísimo en el cine. Es de esas cintas que literalmente te tienen con el aliento contenido, al filo de la banca y, si vas acompañado, buscando asir la mano de otro cómplice debido al nerviosismo que embarga a la sala. Las escenas de la famosísima caminata entre las Torres Gemelas que realizó este artista están elaboradas de manera grandiosa** y solo cuando termina te darás cuenta de lo tenso que estabas y que respirar es más fácil cuando ese hombre por fin pone los pies en firme.

Si hay algo que reprocharle a ‘The Walk’ es que a pesar que todo el tiempo acompañamos a Philip en su aventura y que habla directamente al público, no llegamos a conocerle del todo, de alguna forma es un desconocido porque nos muestra casi nada de sus debilidades, acaso solo su obsesión y pasión. Otra cosa es que el acento de Joseph Gordon-Levitt llega a sonar acartonado y se vuelve un poco incómodo escucharlo, incluso para las personas de habla hispana, (sabemos que el tema de los acentos es bastante complejo. También, que al final acelera un poco y de un solo gesto convierte la cinta de un homenaje a Philippe Petit a un pretexto para recordar lo ocurrido a las Torres Gemelas en el 9/11.

Conclusión

Fuera de los detalles en lo acentos o en la frágil complicidad psicológica que entabla con el público, **’The Walk’ es una excelente película, visualmente bonita y cuidada, con una producción que se nota sabe lo que hace. El 3D magnífico**, como casi ninguna otra película hará valer el boleto para las salas que la proyecten de esta forma. La película de Zemeckis es divertida, amena y llena de tensión.

Pros

  • La recreación de las distintas épocas
  • La tensión que crea en las escenas clave
  • La fotografía y vestuario

Contras

  • El acento de Joseph Gordon
  • Levitt
  • El giro final y su prisa por cerrar

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