La global de las enfermedades raras ha arrancado recientemente para remarcar la importancia que tiene la investigación de este tipo de patologías en el sector de la biotecnología. En estos momentos, consideramos una enfermedad rara cuando afecta a menos de 2.000 ciudadanos; de las cuales se contabilizan entre 6.000 y 7.000 en todo el mundo, para las cuales solo hay cura para el 10%, y siendo los niños los más afectados.

Los fondos se destinarán a la investigación para el tratamiento X-ALDPuede ser coincidencia, pero precisamente una startup dedicada al descubrimiento y desarrollo de estos fármacos, Minoryx Therapeutics, acaba de cerrar una ronda de financiación Serie A, por un valor total de 19,4 millones de euros. El origen de los fondos está en Ysios Capital, a través de Ysios BioFund II Innvierte; incluída Caixa Capital Risc, Kurma Partners, Roche Venture Fund, Idinvest Partners y Chiesi Ventures, y de Health Equity, que junto con Caixa Capital Risc, han revalidado su presencia como accionista de la compañía.

El rango de enfermedades que se consideran raras es demasiado amplio como para que una sola empresa las abarque, por esta razón, Minoryx Therapeutics, dedicará los fondos obtenidos a la validación clínica de su candidato para el tratamiento del X-ALD. Una enfermedad neurodegenerativa muy grave, poco frecuente y hereditaria, que afecta a la materia blanca del sistema nervioso central producida por la mutación del gen ABCD1. El restante de los fondos se dedicarán a avanzar en el desarrollo de una cartera de compuestos basados en su plataforma tecnológica SEEtx.

Con esta nueva inversión, queda patente la importancia que lleva teniendo el sector biotecnológico para los inversores en los últimos meses; los cuales han potenciado la investigación a través de unas de las mayores rondas de financiación más grandes de nuestro país, superando de largo a las de otros sectores, y atrayendo algunos de los fondos internacionales más potentes. Porque, a fin de cuentas, los resultados de una investigación clínica a nivel local tienen una repercusión global, y supone un incentivo para los emprendedores de un perfil científico.