El primer robot a control remoto capaz de evaluar el entorno en detalle y diseñado para ayudar a desmantelar los reactores de la planta número 1 de Fukushima afectada por el desastre comenzará a probarse el próximo mes.

Se tendrán que confirmar las dotes del robot que incluyen la visión en 360 grados gracias a múltiples cámaras equipadas en él y la posibilidad de identificar el entorno que lo rodea a través de lásers de forma que logre recrear un plano 3D antes de comenzar las labores de descontaminación.

La terrible tragedia en la central conllevará entre 30 y 40 años de trabajo. Eventualmente, se tendrá que entrar en los reactores, pero primero se tendrá que descontaminar la zona para reducir los altos niveles radioactivos. Aquí es donde entran en juego los robots, diseñados para limpiar el interior de los reactores.

Robot que entrará en pruebas. Foto de Mitsubishi Heavy Industries. Ltd
Robot que entrará en pruebas. Foto de Mitsubishi Heavy Industries. Ltd
Sin embargo, los esfuerzos se han visto obstaculizados por la falta de información sobre cuánto se han esparcido los restos y qué obstáculos hay para acceder a ellas.

La visión a 360 grados del robot es lograda mediante cámaras diseñadas por la Universidad de Tokyo, la Universidad de Tsukuba y el Instituto Internacional de Descontaminación Nuclear junto a más organizaciones. Ayudará a los trabajadores a obtener información sobre el área a descontaminar, de forma que obtengan una idea más clara sobre a qué se tendrán que enfrentar y poder elaborar un plan mejor.

Se podrá ver el vídeo en directo a través de pantallas con información añadidas gracias a los láseres equipados en los robots que dará distancias a los restos que le rodean y a la maquinaría sensible que se haya todavía en las instalaciones.