Inmarsat y Deutsche Telekom han anunciado este lunes su colaboración para permitir que millones de europeos puedan usar sus smartphones y tables en el aire como lo hacen pie en tierra.

Inmarsat declara que la presión del mercado ha hecho que la industria logre resolver el complicado y problemático entramado técnico y regulatorio para proveer de conexiones más rápidas y estables para los pasajeros de avión.

"El objetivo es transladar la experiencia a la que la gente ya está acostumbrada en la tierra a los vuelos," dijo Leo Mondale de Inmarsat, asegurando que Deutsche Telekom también invertirá capital en la maniobra.

La asociación de las empresas permitirá que la red de Deutsche Telekom de cobertura en los cielos de los 28 estados miembros de la Unión Europea. Los satélites de Inmarsat serán capaces de proporcionar acceso a través de satélites a gran altura y, a partir de la red de Deutsche Telekom, en zonas cercanas a los aeropuertos donde las demanda suele ser muy alta.

Mondale dijo que, si bien Inmarsat no "tiene la intención de participar en una guerra de velocidad", proporcionará "velocidades comparables al 4G" a los pasajeros con una transferencia de datos a las aeronaves en su conjunto de "decenas de megabits por segundo", a pesar de que las experiencias individuales de los pasajeros dependerán de la cantidad de demanda que haya.

Deutsche Telekom está construyendo una red de 300 estaciones 4G por todo el viejo continente usando un espectro dedicado que se conectará a las aeronaves, para allí, emplear el satélite Inmarsat cuando vuele sobre el mar. Estas estaciones dedicadas con un rango de unos 80km costarán unos 100 millones de euros ($112 millones).

La aerolínea alemana Lufthansa, que en la actualidad sólo ofrece internet en los vuelos de larga duración, probará el servicio en 2017 satisfaciendo su búsqueda de nuevas formas de obtener ingresos de sus pasajeros.