estrés

Drowning under a mountain of paper por allispossible.org.uk bajo licencia CC BY NC 2.0.

El **estrés** es considerado actualmente un problema de salud pública, y es una palabra que se utiliza de manera común para indicar situaciones negativas que se ven asociadas a otros problemas como la [**depresión**](http://hipertextual.com/tag/depresion), el insomnio, la fatiga, etcétera. En efecto, **demasiado estrés puede ser un factor importante que afecte nuestra salud** y acarree efectos graves en nuestro organismo, pero **no todo estrés es malo**: el estado actual de la ciencia distingue entre el positivo, o "eustrés" y el negativo, o "distrés".

Si el estrés es una reacción fisiológica natural y necesaria del organismo ante situaciones que incrementan la demanda de recursos, el estrés positivo abarca todos aquellos estímulos físicos, fisiológicos y psicológicos que producen una respuesta positiva. Es decir, **hablamos de eustrés cuando la respuesta del sujeto al estímulo que causa el estrés favorece la adaptación al factor estresante**; por el contrario, si la respuesta no favorece la adaptación o la dificulta, estamos hablando de distrés.

Esto significa que en cierta medida, **el estrés es necesario para que nuestro organismo reaccione ante ciertos estímulos de manera positiva**, ya sea huyendo con éxito de un depredador o entregando a tiempo ese informe a nuestro jefe (otro depredador). **Existe un punto en el cual el estrés puede ayudarnos a incrementar nuestra productividad y producir nuestros mejores resultados**, y un punto después del cual comienza a entorpecer nuestro desempeño. Esto es conocido como la **Ley de Yerkes Dodson, o la U Invertida del Desempeño**. Esta ley establece que el desempeño se incrementa a través del estímulo mental o psicológico (es decir, del estrés), pero sólo hasta cierto punto, después del cual el desempeño comienza a decaer.

Hebbian version of the Yerkes–Dodson law, bajo CC0.

La U Invertida del Desempeño

De acuerdo con el modelo propuesto por la ley de Yerkes Dodson, **el punto máximo de desempeño se logra cuando una persona experimenta un nivel moderado de presión**. En los puntos donde hay poco estrés o demasiado estrés, el desempeño decae, inclusive severamente.

El lado izquierdo del gráfico muestra aquellos escenarios en los cuales **las personas están poco estimuladas o en su "zona de confort"**: no se ven motivadas a esforzarse, y en consecuencia están en riesgo de llevar a cabo su trabajo de manera descuidada y perezosa.

El punto medio del gráfico muestra la zona de máxima efectividad, donde **la persona está suficientemente motivada para esforzarse, pero no demasiado sobrecargada**. Según los estudios llevados a cabo por Mihály Csíkszentmihályi, quien desarrolló el concepto de "flujo", para que las personas alcancen este estado de máximo desempeño **deben estar en una situación en la que se les exija ligeramente por encima de sus capacidades**: no por debajo, donde están cómodos, ni demasiado por encima, donde no son capaces de alcanzar las metas.

El lado derecho del gráfico muestra **cuándo las personas comienzan a desbaratarse bajo el exceso de presión**. El estrés los abruma y entran en estados relacionados al pánico.

Aaahhh!!! por Evil Erin bajo licencia CC BY 2.0.

Ahora bien, la manera en la que las personas se desempeñan y el nivel de presión que pueden soportar **depende de diversos factores**, entre ellos, sus habilidades, la complejidad de la tarea, la **personalidad** y la tolerancia a la ansiedad de la persona, y el tipo de desempeño requerido. Diferentes tareas requieren diferentes niveles de estímulo, de modo que **las tareas mecánicas o que requieren persistencia pueden desempeñarse mejor con altos niveles de estrés, mientras que las tareas creativas toleran sólo niveles bajos**, ya que la creatividad decae rápidamente cuando la presión se eleva.

Independientemente de cuánta presión toleres para alcanzar tu nivel de estrés óptimo, el eustrés es fácil de reconocer: **es el punto entre sentirte ansioso, corriendo de un lado a otro, y sentirte deprimido o poco motivado**. En la zona de estrés óptimo, tienes energía y enfoque, y te sientes con capacidad de enfrentar los retos que se presentan ante ti.