No es cuestión de ser alarmistas sino conscientes de lo que esto implica. Según los cálculos realizados por la Global Footprint Network (o GFN), ya hemos alcanzado nuestro día del exceso de la Tierra. Esto quiere decir que hemos consumido más recursos de los que el planeta es capaz de producir de manera natural para este año. Y en 2015 el día del exceso ha llegado 6 días antes que el año pasado. Una tendencia que parece seguir adelante. Nos estamos comiendo el mundo, sin duda. ¿Qué consecuencias tendrá esto?

¿Feliz día del exceso?

Como ya hemos dicho, no seamos alarmistas. Eso solo sería contraproducente. Pero sí debemos ser conscientes. Con una población creciente, tanto en número como en demanda, es normal que cada vez necesitemos más recursos naturales. Por ello, desde hace ya años se viene calculando el consumo con respecto a la capacidad de producción de la tierra. Y todos los años se calcula el punto de no retorno en el cual el consumo supera la capacidad de regeneración de la tierra. Este punto es conocido como Overshoot day o día del exceso. Es solo algo informativo que sirve para concienciarnos de lo que estamos haciendo. En realidad sus consecuencias, como en cualquier cuestión global, no son inmediatas, como podréis imaginar. Para calcular el día del exceso se divide la biocapacidad de la tierra (es decir, la El día del exceso de la Tierra es el día anual en el que el el consumo supera la capacidad de regeneracióncapacidad de generar recursos naturales por año) entre la huella ecológica humana y se multiplica por 365.

Dentro de estos términos se tiene en cuenta cosas tan variadas como la producción agroecológica, la huella de carbono o la producción energética entre muchos otras. Esta es una manera un poco tosca pero efectiva de estimar las necesidades que podemos cubrir, los recursos a gastar para hacerlo y las capacidades de nuestro pequeño planeta. Para 2015, el día del exceso ha sido alcanzado el 12 de agosto. El problema principal no es el exceso, en esta ecuación, sino las pobre medidas que se están tomando en algunos casos. Esto implica una situación insostenible a largo plazo. Según los cálculos de la GFN, actualmente somos capaces de consumir "1,6 planetas" al año como el nuestro en recursos y al año. Si seguimos así, en 2030 necesitaremos "2 planetas" en recursos. Los cálculos para Europa, por ejemplo, sitúan a los ciudadanos en un consumo tres veces superior a la capacidad de regeneración.

Controlando la deuda

La GFN es una organización sin ánimo de lucro que consta de varias organizaciones independientes. El conjunto, creado en 2003, lleva desde entonces luchando por concienciar a la población y las personas individualmente. Para ello ofrece constantes revisiones y recursos por varios métodos. Por ejemplo, podemos hacer un pequeño test para conocer cuál es nuestra propia huella. También podemos consultar cual es la deuda de nuestro país, por ejemplo. Además, ofrece análisis temporales detallados y un panel de científicos que tratan de advertir a las autoridades. Entre otras cosas, mantiene una campaña de concienciación sobre el día del exceso cuyo objetivo es que seamos conscientes de nuestras necesidades.

Shutterstock I Sofiaworld
Shutterstock I Sofiaworld

De nuevo, insistimos, no es una cuestión de alarmismo, sino de matemáticas. Si necesitamos cada vez más y más recursos pero las medidas productivas y de conservación son cada vez menores, lo más lógico es que cada vez lleguemos antes a nuestro día del exceso. Y así se viene dando en los últimos años, tal y como se puede apreciar en las estadísticas realizadas por el grupo. Estadísticas que, por otro lado, coinciden con otros datos de consumo y producción realizados por organismos totalmente independientes de la GFN. ¿Debemos preocuparnos? Según los portavoces de GFN, el problema principal es la falta de concienciación. No somos capaces de apreciar las implicaciones a largo plazoNo somos capaces de ver qué implicaciones tiene esto tanto en nuestro futuro como en el futuro de nuestros hijos.

Eso hace que los gobiernos y entidades no se impliquen lo suficiente. ¿Implicarse cómo? Administrando medidas ecológicas más eficientes, regulando la producción energética y las leyes de producción agroalimentaria. Administrando mejor los recursos y realizando más campañas de concienciación. Por ahora, según los datos, el consumo se sigue acelerando. Esto implica que el día del exceso llega antes cada año. Pero parece que la velocidad ha descendido ligeramente en los últimos años. ¿Estamos creciendo en nuestra concienciación? Puede que sí, pero todavía no es suficiente. Y, por suerte, las medidas no solo las pueden tomar los directivos gubernamentales. Reducir nuestra deuda ecológica y retrasar el día del exceso está en nuestra mano. Solo tenemos que tomar la decisión y hacerlo.