Cuando John Deacon, bajista de Queen, escribió la letra de I want to break free para su álbum The Works de 1984, la crítica y los aficionados de la banda la recibieron con entusiasmo. La canción es hoy recordada por el original videoclip, en el que los miembros del grupo aparecieron vestidos de mujeres, imitando a la serie británica Coronation Street.

El propio Freddie Mercury estaba caricaturizado como Bet Lynch, la ama de casa de Coronation Street que busca cambiar su vida y romper con los estereotipos. Pero el videoclip creó una gran polémica en Estados Unidos, donde incluso llegó a ser prohibido por la MTV, al ser considerado como una "declaración abierta" a favor del travestismo y de una sexualidad libre.

Aunque el vídeo de I want to break free fue en realidad idea de Roger Taylor, batería de Queen, con el objetivo de parodiar la serie británica, lo cierto es que la propia vida de Freddie Mercury puede ser definida bajo ese espíritu libre de "romper con los estereotipos". Un espíritu que ahora recupera Ruby Rose, la actriz que interpreta a Stella Carlin en Orange is the New Black.

La libertad de ser quien eres

En la tercera temporada de Orange is the New Black, la propia Stella Carlin mantiene un interesante diálogo con Piper Chapman. El personaje interpretado por Ruby Rose responde a la joven que "se considera una mujer, pero sólo porque sus opciones son limitadas". La frase, que probablemente no haya llamado suficientemente la atención dentro del guión de la serie, resume en buena medida el espíritu de la actriz australiana.Ruby Rose se ha identificado como persona intergénero, visibilizando una nueva realidad

Además de su interpretación de la presa de Litchfield, Ruby Rose es una destacada defensora de los derechos de la comunidad LGTB. Su salto a la fama por Orange is the New Black no ha hecho más que visibilizar una realidad ignorada durante décadas: la de las personas que se consideran intergénero. En una entrevista en la revista Elle, la australiana hablaba abiertamente de "la fluidez de género", palabras similares a las que escuchamos en su diálogo con Piper.

El término intergénero alude a la identidad de género con la que se etiqueta a aquel individuo que decide "romper" con los géneros predefinidos y no se siente ni hombre ni mujer. La visibilización de esta otra realidad puede ser también comparada con el espíritu libre que caracterizó a Freddie Mercury en la década de los ochenta.

Ruby Rose

Como defienden desde las asociaciones LGTB+, "las palabras rara vez son inequívocas o neutrales, ya que es imposible señalar el verdadero sentido de una palabra". De ahí el uso del término intergénero para referirnos a aquellas personas que se sienten "entre los géneros", sin necesariamente rechazar uno u otro.La actriz australiana es una firme defensora de los derechos LGTB

En el caso de Ruby Rose, la actriz explicaba a Elle que "no se identificaba dentro de ningún género". Para aquellos que se extrañen ante sus palabras, la australiana comentaba que "no era un hombre, pero que no llegaba a sentirse como una mujer, aunque hubiera nacido así". En su imaginación, añadía en la entrevista, la sensación era que podía contar con lo mejor de ambos géneros. "Tengo muchas características que definirían a un hombre y menos a una mujer, pero en ocasiones me pongo una falda como sucede hoy", bromeaba.

La visibilización del intergénero que proclama Ruby Rose, a pesar de no contar con el rechazo total al que se enfrentaba Freddie Mercury, es aceptada a regañadientes. Los estereotipos de la sociedad influyen en nuestra forma de ver el mundo, y también en el modo en que comprendemos realidades nuevas. Unos estereotipos que deberían romperse, como cantaba Queen, para ser libres. Para ser, exactamente, como queremos ser, añade Ruby Rose en un cortometraje curiosamente titulado Break free:

Una realidad difícil de aceptar

Comprender que se identificaba como una persona intergénero -como sucede siempre que nos salimos de los estereotipos- no resultó sencillo. La propia Ruby Rose ha llegado a comentar que en su infancia pensó en cambiarse de sexo, pero el paso de los años le enseñó que tampoco lograba identificarse dentro del género masculino. El hecho de sentirse atraída por otras mujeres hizo que la adolescencia de la australiana fuera realmente dura.Durante su adolescencia, la joven fue acosada por su orientación sexual

A los doce años, salió del armario. Pero aquella decisión no fue fácil. Como contó en una entrevista, "fueron momentos horribles y solitarios". En el instituto, las cosas no mejoraron. Sus compañeros empezaron a acosarla por ser lesbiana, y a los dieciséis años terminó en el hospital tras una agresión. Una chica de su clase le pegó en la cabeza con una silla.

Su juventud fue muy dura, pero aquellas vivencias hicieron que Ruby Rose se convierta ahora en un referente para muchas personas. "Es terrible que la primera causa de muerte en jóvenes menores de 25 años sea el suicidio", ha señalado en varias ocasiones. La experiencia de su adolescencia le ha enseñado a la actriz que "pequeños gestos pueden cambiar la vida de alguien en momentos críticos". La suya también cambió, y hoy la australiana es feliz junto a su pareja Phoebe Dahl, una diseñadora británica nieta del famoso escritor Roald Dahl.

A diferencia de lo que ocurrió con Freddie Mercury, Ruby Rose ha conseguido superar los momentos difíciles de su adolescencia, al mismo tiempo que rompía estereotipos y alcanzaba el éxito. Precisamente su imagen de espíritu libre la acompaña desde sus inicios, cuando fue imagen de Maybelline, la conocida marca de maquillaje. En los primeros anuncios, decía que "lejos quedaban los tiempos en que dejábamos que las dudas nos impidieran ser dueños de todas las versiones de nosotros mismos".

Un mensaje que reafirma el carácter de la australiana, que ha hecho de sus diferencias bandera. Una bandera que también podemos ver ondear en la película Around the Block, en la que Ruby Rose interpreta a Hannah. Aunque la actriz no es el personaje principal del fime, la obra termina con una gran cita. "No elegimos cómo nacemos, pero elegimos vivir. Algunos de nosotros también elegimos amar. Y algunos, sólo una minoría de nosotros, elegimos ser libres". Tan libres como Ruby Rose, la actriz australiana que también ha hecho sus pinitos en el mundo de la música, con el lanzamiento de canciones como Guilty Pleasure.