Lo cantaba Germán Coppini en la década de los ochenta. Parafraseando al líder de Golpes Bajos, se podría decir que corren "malos tiempos para la ciencia" en la radiotelevisión española. El ente, que por su titularidad pública debería convertirse en salvaguarda del conocimiento y la racionalidad, ha destacado en los últimos tiempos por pasarse de frenada. Por desgracia, parece que la pseudociencia en RTVE campa a sus anchas. Y nadie hace nada por evitarlo.

A principios de 2015, Mariló Montero afirmaba en el programa "Saber vivir" que oler un limón podía prevenir el cáncer. La presentadora realizó unos comentarios en su programa del 21 de enero que provocaron la indignación y posterior protesta de la Organización Médica Colegial:

Tenemos aquí un limón. Lo tienen en casa. Coja el limón, o la naranja, acerquéselo a la nariz, lo puede oler y, si aprieta un poquito, sale el olor y se puede llenar toda la casa. El aroma de limón puede prevenir el cáncer.

Casi un mes después de la emisión del programa, RTVE reaccionaba con un comunicado, en el que afirmaba que "Saber Vivir no puede ni debe aconsejar la práctica de la aromaterapia como vía para la prevención del cáncer, ni de cualquier otra técnica o terapia que no esté avalada por las organizaciones médicas del ámbito de la oncología en nuestro país".El defensor de RTVE criticó que Mariló Montero no rectificara en directo su error

A pesar de las protestas de plataformas como "¿Qué mal puede hacer?", Mariló Montero nunca llegó a desdecirse en directo. El defensor de RTVE afirmó en un informe que "echaba de menos una rectificación en el propio programa" de las declaraciones hechas por Montero, como indicaba el manual de estilo de la radiotelevisión pública.

Lejos de hacer que la periodista navarra enmendara sus declaraciones, Mariló Montero volverá el próximo 7 de septiembre a presentar "La mañana" con más poder que nunca, según El Confidencial. Lamentablemente, el ejemplo de Montero no es un caso aislado en la radiotelevisión pública.

Coqueteo con las pseudociencias

La pseudociencia en RTVE puede encontrarse en programas como "Espacio en blanco", que se emite en Radio Nacional de España en las madrugadas del sábado al domingo de 2:00 a 4:00 h. Presentado por Miguel Blanco, el programa convocó una alerta OVNI en Tenerife en 1989, y más recientemente, ha abordado temas tan irracionales como los exorcismos, los viajes astrales, el área 51 y el caso Roswell o las abducciones.

No es la única vez que la radiotelevisión pública ofrece sus espacios para abordar magufadas. Ayer mismo, TVE1 recogía en el telediario de las 15:00 h un caso de hipersensibilidad electromagnética ocurrido en Francia, y reconocido por un tribunal de Toulouse como discapacidad.Antivacunas, dietas milagro o hipersensibilidad electromagnética, todo vale en RTVE

A pesar de que diversas investigaciones han determinado que la hipersensibilidad electromagnética no es más que un fenómeno psicosomático, el telediario cuestionaba los argumentos científicos y dejaba abierta la puerta a la existencia de este trastorno, como se puede comprobar a partir del minuto 26:03 en el este vídeo.

Muchos pensarán que la existencia de la pseudociencia en RTVE no es más que una forma de recoger corrientes de opinión que existen en la sociedad. El problema reside en que este tipo de periodismo poco riguroso puede dar pie a cuestiones que ponen en peligro nuestra salud. Como ejemplo podemos ver la entrevista que se hizo desde el programa "Para todos la 2" a Miguel Jara, uno de los representantes del movimiento antivacunas en España:

Las afirmaciones de Jara sobre las vacunas, y en particular sobre la del virus del papiloma humano (VPH), fueron contestadas en Hipertextual por Harald zur Hausen, Premio Nobel de Medicina o Fisiología en 2008. El científico explicó que "el movimiento antivacunas era un escándalo" y que la vacuna contra el VPH había sido probada y estudiada en varias investigaciones y países, por lo que su seguridad y eficacia estaba demostrada.

No es el único ejemplo de pseudociencia en RTVE que puede perjudicar nuestra salud. Es terrible que la radiotelevisión pública acepte felizmente estafas como las zumoterapias o las dietas milagros, tal y como denunciaba Mikel Iturriaga en El País, y cuestione el rechazo a la homeopatía y el reiki, como si hubiera algún tipo de evidencia científica que los apoyase, como se ve en esta entrevista a JM Mulet.

Adiós a espacios científicos

El coqueteo con la pseudociencia en RTVE ha llevado también a los responsables de la entidad pública a suprimir programas que sí abordaban la investigación desde una manera racional. Ayer mismo la periodista América Valenzuela anunciaba en Twitter que "Ciencia al cubo" dejaría de emitirse en Radio 5 por "falta de presupuesto".La radiotelevisión ha suprimido por razones presupuestarias 'Ciencia al cubo', un espacio dedicado a la divulgación

La radiotelevisión pública elimina de su parrilla uno de los programas más exitosos sobre divulgación científica, que había permanecido en antena diez años. Dos espacios similares, "El laboratorio de JAL" y "A hombros de gigantes", sí mantienen su emisión, aunque ésta se haga a horas intempestivas para el público general (lunes, martes y jueves a las 5:00 h y lunes de 3:00 a 4:00 h, respectivamente). Fuentes consultadas por Hipertextual confirman que estos dos espacios permanecen en la parrilla porque, o bien los paga un centro de investigación ajeno al ente público o los realiza personal funcionario de RTVE. No es el caso de "Ciencia al cubo", en el que trabajaban periodistas que dirigían y colaboraban en el programa de forma externa.

Parece que estos programas, junto con Órbita Laika, son los únicos reductos a favor del conocimiento, la racionalidad y la divulgación de la investigación en RTVE. Algo inimaginable para una radiotelevisión pública que parece apostar por otro tipo de contenidos. Tenía razón Coppini, corren malos tiempos para la ciencia.

Actualización 17-09-2015: según Ángel Martín, presentador de Órbita Laika, RTVE también ha decidido cambiar la emisión del programa de los domingos a los miércoles a las 23:30 horas, una medida que puede perjudicar seriamente los buenos datos de audiencia que tenía (medio millón de espectadores durante la primera temporada).