Ya hemos informado en varias ocasiones sobre el hecho de que una gran compañía se suba al carro del emprendimiento y la innovación y funde un programa de aceleración y financiación de startups, internacionalmente conocidos como BizLabs. La racha sigue en alza y ya podemos sumar otro miembro a la lista. En este caso, es el turno de Airbus, la compañía aeronaútica francesa, que ha fundado Airbus Bizlabs, según datos de la Agencia Efe.

Obuu ha sido la única startup española seleccionadaEsta nueva plataforma se ha marcado un tanto ya que es la primera en Europa en la creación de una aceleradora de empresas aeroespaciales en el viejo continente, y que ya cuenta con sedes en Toulouse, Hamburgo y que próximamente tiene la intención de expandirse a Bangalore, en La India.

La aceleradora no ha querido perder el tiempo y ya ha seleccionado a las seis primeras startups, que durante seis meses recibirán soporte por parte de Airbus y sus expertos en forma de programas de mentoring, coaching, instalaciones de test y de prototipos, además de las rutinarias actividades de captación de fondos.

Entre las afortunadas podemos decir que hay una española. OBUU, que tras superar el proceso de selección en el que han participado más de 150 proyectos, ha sido la única de nuestro país. Esta startup se ha especializado en la optimización de costes enfocados a las empresas de aeronáutica, especialmente en cuestiones de logística, además de llevar a un nuevo nivel la atención al cliente.

Entre las otras seleccionadas por Airbus Bizlabs se encuentra la alemana 3d Trust, PaperClip Design en Hong Hong y las francesas SimSoft y UWinLoc.

España ¿Un país de talento aeronáutico?

De hecho bastante. Según los datos del último informe de TEDAE (Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Aeronáutica, Seguridad y Espacio) con datos de 2014, el volumen de negocio del sector aeronáutico creció hasta alcanzar los 7.600 millones de euros.

El problema como siempre es la poca inversión pública que se recibe, que suele venir en su mayoría de las empresas privadas. Y por supuesto de quién se aprovecha de nuestra innovación. El 85% de lo generado se dedica a la exportación; con esto no se quiere decir que sea una cifra negativa. Simplemente supone que aunque somos un país con formación y capacidad, al final nos quedamos un paso por detrás de la cadena de producción.