La pseudociencia vuelve a campar a sus anchas en el ámbito de la política, como ya ocurriera en el caso de la homeopatía. Esta vez le ha tocado el turno a la administración municipal, en particular, al Ayuntamiento de Madrid. En ese sentido, el partido liderado por Manuela Carmena llevaba en su programa electoral declarar a la capital como zona libre de transgénicos.

Una propuesta respondida hace sólo un mes por la Federación Española de Biotecnólogos, entidad formada por jóvenes investigadores, que hace un mes escribía una carta abierta a Ahora Madrid para que reconsiderara su posición. El partido político, que gobierna la capital madrileña con el apoyo del PSOE, prometió en redes sociales responder a la misiva.

Hace sólo unas horas, Ahora Madrid volvía a la carga con un documento titulado Por qué queremos que Madrid sea zona libre de transgénicos. Expertos consultados por Hipertextual rechazan la respuesta del partido de Manuela Carmena, considerando que se nutre del "desconocimiento científico".

"La declaración no tiene valor jurídico alguno"

Pablo Ortiz, vocal de FEBiotec y coautor de la carta en Biotecnoblogos, "está convencido de que Ahora Madrid no se ha planteado los efectos que tendría la declaración de Madrid como zona libre de transgénicos". Aunque la propuesta carece de valor jurídico, el biotecnólogo sostiene que "sí presenta un gran valor simbólico, pudiendo llegar a afectar a la sociedad".Según FEBiotec, "Ahora Madrid no se ha planteado los efectos que tendría esta medida"

Cuando hace sólo unas semanas la Federación decidió plantear esta carta abierta, su objetivo no era otro que asesorar técnicamente a todos los partidos políticos que lo quisieran, de forma totalmente desinteresada. A pesar de que admiten que hay otras regiones declaradas zonas libres de transgénicos, la entidad consideró que "la casuística de Madrid la hacía una ciudad magnífica para plantear la misiva".

zona libre de transgénicos
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Por un lado, explica Ortiz, el ayuntamiento empezaba a ser gobernado por un partido especialmente seguido por los medios. Por otro, la Federación también observó el "énfasis en la participación ciudadana en Ahora Madrid", con lo que la ocasión era inmejorable. Según FEBiotec, "la declaración de zona libre de transgénicos implica un punto de referencia para la población". Además, "Ahora Madrid se ha convertido en una autoridad moral para bastantes personas", sostiene Ortiz, por lo que la misiva tenía como objetivo influir positivamente en la ciudadanía sobre los avances en biotecnología.

Los antitransgénicos carecen de base científica

¿Pero qué son los organismos modificados genéticamente y por qué producen tanto rechazo? En palabras de Daniel Ramón, profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y consejero delegado de Biópolis, spin-off del CSIC, "los transgénicos son organismos en cuyo diseño se han utilizado técnicas de ingeniería genética y que cuentan con multitud de aplicaciones en la producción de fármacos, enzimas útiles en cualquier sector industrial o para generar plantas o animales de granja con nuevas propiedades".

La polémica posición de Ahora Madrid, como gran parte del movimiento antitransgénicos, rechaza los organismos modificados genéticamente que entran en la cadena alimentaria, "un debate social muy circunscrito a la Unión Europea", según Ramón. El también secretario de la Sociedad Española de Biotecnología plantea que "las declaraciones de zonas libres de transgénicos son decisiones basadas en criterios políticos, que carecen de base científica"."No hay datos científicos que digan que los transgénicos presentan más riesgos que los cultivos tradicionales"

Una opinión compartida por Jorge Barrero, director general de la Fundación Cotec y antiguo director adjunto de ASEBIO. "No hay argumentos científicos, ni se me ocurre ningún motivo más allá del exhibicionismo de creencias, que no ideas, para incluir esta medida en un programa electoral municipal", comenta Barrero. Daniel Ramón sostiene que "lo racional sería abrir un debate en torno al uso, no al cultivo, entre todos los colectivos sociales".

Pero si el planteamiento de Ahora Madrid sobre los transgénicos carece de fundamento científico, ¿por qué este rechazo? Según Barrero, "lo que más nos debe preocupar es la profunda ignorancia y el sesgo que hay detrás" de la carta escrita por este partido. Algo en lo que también coincide Ramón, que confirma a Hipertextual "que después de veinte años de cultivo y más de treinta de experimentación, no tenemos un solo dato científico de peso que diga que suponen un riesgo mayor que los cultivos tradicionales".

Una carta plagada de errores científicos

El desconocimiento científico de la misiva de Ahora Madrid es respondido con suma preocupación por los expertos. Pablo Ortiz mantiene que "los organismos modificados genéticamente se han sembrado en más regiones que Cataluña y Aragón", como sostiene el partido de Carmena, pues según datos del Ministerio de Agricultura, "las comunidades que cultivaron transgénicos en 2014 fueron Aragón, Cataluña, Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha, Comunidad Foral de Navarra, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, Islas Baleares, Castilla y León y La Rioja"."Herbicidas como el glifosato también se usan en los cultivos convencionales"

No es el único error que encontramos en la carta de Ahora Madrid. Otro de sus planteamientos, relacionado con el uso de herbicidas en los cultivos modificados genéticamente, también está equivocado. Según Ortiz, "los datos que tenemos indican que entre 1996 y 2012, se ha reducido el uso de ingredientes activos de herbicida en 225 millones de kg, sólo en EEUU". Daniel Ramón, por su parte, sostiene que "herbicidas como el glifosato también se usan en los cultivos convencionales".

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En relación a la prohibición del cultivo de transgénicos por parte del gobierno francés, Ortiz comenta que "se debe al proteccionismo". La medida fue tomada en 2006, y cinco años más tarde, el Tribunal de Justicia Europeo declaró ilícita la prohibición según la legislación comunitaria. En 2012, el propio Consejo de Estado de Francia rechazó la prohibición. Con la polémica sobre los estudios de transgénicos y cáncer de Gilles-Eric Séralini, Francia volvió a rechazar el cultivo de organismos modificados genéticamente, aunque un año más tarde el Consejo de Estado volvería a anular la decisión.

Daniel Ramón también sostiene que "la prohibición de Francia responde a una medida política, ya que no había ni hay datos científicos que la sustenten". Ortiz añade que "en 2010 nos enterábamos, gracias a un cable de WikiLeaks, de que el gobierno francés había pactado con lobbies para atacar con ferocidad a los transgénicos y hacer la vista gorda con las nucleares".

Por una política basada en la evidencia científica

La declaración de zona libre de transgénicos puede ser interpretada de muy diversas formas. Como señala Daniel Ramón, "si no quieren transgénicos en general lo tienen muy difícil, porque tendrán que sacar de los límites de la comunidad una buena parte de las medicinas (insulina, hormona del crecimiento), productos de la limpieza (todos los detergentes llevan enzimas transgénicas) o, si me apuran, tejanos lavados a la piedra".Si quieren prohibir las plantas transgénicas, deberán pararse las investigaciones en centros públicos

A pesar del irrelevante valor jurídico de la medida, Ortiz se muestra preocupado por la desinformación científica que transmite la carta. "En un contexto social así, es de esperar que las líneas de investigación con organismos modificados genéticamente queden dañadas en un medio-largo plazo". Todos los expertos consultados por Hipertextual coinciden en la necesidad de promover la divulgación científica para no caer en errores pasados. "Estoy convencido de que Ahora Madrid no pretende prohibir la investigación para curar enfermedades que actualmente se están desarrollando en modelos animales transgénicos", mantiene el vocal de la Federación Española de Biotecnólogos.

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Daniel Ramón va un paso más allá, explicando que "si se refieren única y exclusivamente a plantas transgénicas y es una prohibición general, deberán pararse las investigaciones en centros públicos", tales como el propio Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) o el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA)", presentes en Madrid. Pero si la medida sólo afecta a los cultivos comercializados, entonces "carece de sentido porque no se cultivan aquí", explica este especialista en biotecnología alimentaria. "Si piensan en este último caso, o no se han preocupado de entender que es lo que van a prohibir o hay mala fe", zanja rotundamente.

Jorge Barrero, que hace sólo unos días se reunía con Manuela Carmena, sostiene que "uno de los compromisos de la nueva alcaldesa es la toma de decisiones basada en evidencias y datos". Si la declaración de zona libre de transgénicos llega algún día al pleno municipal, algo que pone en duda el director de la Fundación Cotec, "estoy seguro de que escuchará a los científicos". Y es que a la vista de los expertos en biotecnología, la propuesta de Ahora Madrid carece por completo de sentido.