De una forma muy sencilla, aunque no por esto menos brutal, se nos muestra en este documental de la reconocida directora Liz Garbus un lado obscuro, triste, violento y complicado de la gran Nina Simone.

La estructura del documental está compuesta con grabaciones originales, testimonios de la misma "sacerdotisa del soul", (uno de los nombres con los que se coronaría a Nina), relatos de las personas más cercanas a ella durante su vida: su esposo, su hija, su mejor amigo, así como críticos de música y productores de esa agitada época.

Personas cercanas y no, puesto que, según los testimonios presentados, la personalidad de Nina Simone iba como péndulo de la luz a la obscuridad; de la alegría a la profunda tristeza; de la dulzura a la violencia. Más tarde se nos explica, de igual forma, sencilla y brutal, que se le diagnosticó transtorno bipolar ya en una edad adulta. Es decir, que durante toda su vida lo padeció sin apoyo de ninguna clase, arrastrada por su volatilidad ante cualquier circunstancia.

¿Cómo se puede ser artista y no reflejar la época en que se vive?, decía Nina Simone

Los momentos de su carrera, desde sus inicios en su natal Carolina del Norte hasta su última etapa artística son contados mientras los espectadores le anudamos el resto de la historia tras los reflectores: la violencia intrafamiliar, las ideas suicidas, los golpes recibidos y dados, la adicción al trabajo; pero también las circunstancias sociales para la comunidad negra de los Estados Unidos en los años 60's: la lucha por los derechos civiles y sus múltiples capítulos que tanto trasformó a la diva atormentada y a su carrera; que, además, le post fechó una factura muy cara para los años posteriores del gran auge de esta lucha.

El gran talento, ese que no parece del mundo, muchas veces viene acompañado de una gran maldición; parece instalado en una frontera de una línea transparente entre la locura y la genialidad. A lo largo del documental, va creciendo una empatía que no estaba ahí al principio, cuando crees, equivocadamente, que verás una simple retrospectiva de su carrera, de sus inicios humildes, una película llena de música y testimonios aduladores, o un compendio de sus logros y premios, pero esto no resulta así. Aunque hay algo de esto, con lo que te quedas al final es con un sabor amargo, descompuesto, tristísimo sobre la Nina que tal vez admiras.

'What Happend, Miss Simone?' se vuelve un documental necesario para cualquier fan de esta artista sorprendente

Así pues, 'What Happend, Miss Simone?' se vuelve un documental necesario para cualquier fan de esta artista sorprendente. Un testimonio personal y profundo, contado en primera persona por los implicados, acompañado de grabaciones y entrevistas recolectadas y puestas en la narración con mucho tino y delicadeza. Liz Garbus consigue un documental imprescindible que lleva los reflectores tras bambalinas, detrás de la Nina de la voz única y las manos prodigiosas, a esa tristeza poco soportable para nadie, ni para los espectadores de la historia, ni para la protagonista que luchó en sus habitaciones internas sus propios demonios sin conseguirlo jamás del todo.

Mientras que la historia es contada con maestría el final parece apresurado y cierra sin mayor detenimiento de los últimos días de la gran artista y su lucha con el cáncer que padeció en estos. Pero, mientras que nos debe aquí, con esto mismo nos recuerda que no estamos viendo una biografía tal cual, sino esa historia que no aparece en cualquier recopilatorio de la gran Nina Simone y vale la pena conocer.

Como sea, 'What Happend, Miss Simone?', como decía, se vuelve un documental memorable e imprescindible para cualquier fan de artista. Fue estrenado en el pasado Sundance Film Festival, apenas en enero de este año y proyectado desde entonces en otros festivales. La buena noticia es que está disponible recientemente en Netflix. Seguro una de esas películas para llorar a cántaros.