El núcleo de trabajo de los chicos de DevilishGames ha estado compuesto, durante muchos años, por advergaming y serious games, desarrollos con fines publicitarios desarrollados para terceros para poder costear el desarrollo de otros proyectos más personales. Ahora, King Lucas parece ser uno de los proyectos más personales y ambiciosos de uno de los estudios españoles más veteranos, desarrollando juegos desde 1998.

King Lucas cuenta con referencias claras pero su identidad propia es evidente

La propuesta de King Lucas va por el camino del roguelike, género en boga durante los últimos meses. Su estética y concepto pueden recordar de forma casi instantánea a Rogue Legacy, uno de los mejores del género en tiempos recientes, pese a que desde el estudio afirman que son muchas las diferencias y que ven más acertada la comparación con el clasiquísimo The Maze of Galious. ¿El principal atractivo y punto diferenciador? Una estructura procedimental que no es tal: sí, el orden de los castillos a visitar será aleatorio cada vez pero no así el diseño de cada habitación, estando diseñada y creada a mano cada una de las alrededor de 1000 con las que cuenta el juego.

King Lucas

El otro punto diferenciador de un King Lucas que parece homenajear a multitud de clásicos de los 8 bits es un multijugador de raíz competitiva. Nuestro objetivo final en el juego será el de rescatar a una princesa (¿veis? homenaje por aquí). Así, en dicho modo serán más los jugadores que competirán por completar un mismo castillo y ver quién llega antes a la damisela en apuros.

El estudio es ambicioso con el proyecto. Lo que nació con los dispositivos móviles y una estética 2D en mente ha dado el salto al PC y a un híbrido 2,5D. Además, desde Devilish Games afirman tener pensando llegar a Xbox One, Playstation 4 y PSVita siempre y que la fase inicial, en ordenadores, tenga el éxito suficiente. Por el momento, King Lucas se encuentra en Steam Greenlight esperando ser aceptado para venderse en la plataforma de Valve. El apoyo de los últimos días hace que podamos ser optimistas pero sigue siendo más que necesario el apoyo en forma de votos.