Los conductores de Uber que operen en la Ciudad de México necesitarán permisos de trabajo y la empresa tendrá que pagar los impuestos de circulación, de acuerdo al proyecto de plan de gobierno al que tuvo acceso la agencia de información Reuters. Sería la primera regulación para la aplicación Uber en Latinoamérica.

La propuesta regulatoria prohibe a Uber y a las empresas similares aceptar pagos en efectivo de los clientes, por lo que deberán ofrecer planes de prepago o el uso de paradas de taxis. Además, Uber tendrá que pagar al gobierno 1.599 pesos (101 dólares) por año para licenciar cada uno de sus vehículos inscritos en su plataforma. También tendrán que dar a alrededor de 1,5 por ciento de los ingresos nacionales a un fondo de transporte de la Ciudad de México recién creado en virtud de este plan de regulación. De ello informó un funcionario cercano al secretario de transporte de la capital, Rufino León.

El plan está siendo negociado todavía y podría cambiar antes de su esperada publicación la próxima semana, declaró el funcionario en cuestión.

Uber está feliz de pagar los costos que le ponen al mismo nivel que el sector del Taxi, indicó la representante de la startup a Ana Paula Blanco, aunque no comentará cifras hasta que sean oficiales. Uber se presentó en la inmensa Ciudad de México en 2013. En la actualidad cuenta con más de 300.000 usuarios pese a las fuertes protestas en contra por parte del sector del Taxi.

Hay más de 140.000 taxis registrados en Ciudad de México, derivando en unas protestas multitudinarias en las calles. Desafío presente en más ciudades, estados y países de Latinoamérica. En Sao Paulo, la ciudad más grande de Brasil se ha votado a favor de prohibir el ejercicio de la empresa tras las protestas del sector del taxi local.