De un tiempo para acá venimos viendo la llamada "revolución de los miembros biónicos". La aplicación de la ingeniería más puntera junto con un montón más de disciplinas está realizando un estupendo trabajo a la hora de ofrecerle a las personas la capacidad de recuperar las habilidades que perdieron junto con uno o varios de sus miembros. Esto mismo le ocurre a Nicky Ashwell, la primera inglesa en disfrutar de BeBionic, una mano que funciona prácticamente como una real; pero está hecha de metal, fibra de carbono, plástico y circuitos. Así es como la ciencia se puso al servicio de Nicky para devolverle su brazo izquierdo.

¿Cómo es la vida de Nicky?

Nicky ya puede enhebrar agujas, montar en bicicleta o remover su cafe con la mano derecha. Todo un logro para una persona que nació sin brazo. Abrir una botella, coger una bolsa o dar la mano son tareas a las que no damos demasiada importancia. Para cualquier persona sana es algo natural y hasta anodino. Pero para alguien que ha perdido un miembro, esto puede convertirse en un serio problema. BeBionic es el nombre comercial de uno de los dispositivos biónicos más avanzados que existen. Gracias a esta mano prostética, Nicky es capaz de hacer todo eso y más. Tareas tan sencillas como sujetar con precisión objetos delicados o manipular cremalleras necesitan de una capacidad compleja de interacción. Hace unos años las prótesis biónicas no tenían la capacidad de ofrecer esta posibilidad. Pero las cosas han cambiado muchísimo. Con un brazo biónico como BeBionic, esta chica es capaz de realizad una vida prácticamente normal.

Nicky Ashwell. Fuente: Laura Lean/PA Wire

Aunque mas lentos, los movimientos y acciones de BeBionic son increíblemente naturales. Esto es también muy importante ya que no es solo cuestión de funcionalidad. Uno de los aspectos más importantes a la hora de diseñar un elemento prostético es el aspecto que tendrá. La "sensación" de naturalidad es importantísima para evitar el rechazo psicológico tanto del propio usuario como el de los demás. De hecho, gracias a esta vida moderna, un brazo biónico estilizado de metal no resulta especialmente extraño. Todo lo contrario, sin querer frivolizar, el aspecto es bastante elegante, lo que, junto a las posibilidades que ofrece, están lanzando a Nicky a "la fama" en Inglaterra. Esta chica se está convirtiendo en un símbolo de recuperación (y también una marca muy lucrativa para los creadores de BeBionic). Pero más allá de todo eso, lo más impresionante es lo que el ingenio es capaz de hacer.

Así funciona un miembro biónico

BeBionic es el fruto de varios años de diseño y muchos conocimientos acumulados. Básicamente es una mano con 337 partes mecánicas que permiten usar 14 perfiles básicos de posición. Estas posiciones se eligen según la acción: coger una bolsa, apuntar con el dedo, coger algo con los dedos indice y pulgar... estos perfiles prediseñados están basados en nuestras acciones comunes y se seleccionan automáticamente o con pequeñas acciones como tocar un botón o mover el pulgar de posición. El brazo, que es de quita y pon, no necesita ser conectado permanentemente, recibe las señales mioelectricas del músculo del brazo a través de la piel, y permite al brazo moverse a voluntad del usuario.

El complejo sistema de sensores emplea diversos imanes, servos y estabilizadores para realizar movimientos con precisión y delicadeza, de manera que se use la fuerza adecuada en cada momento. Como está diseñado con fibra de carbono y diversos metales, BeBionic puede soportar hasta 45kg sin problema. Puede que parezca un poco torpe en el funcionamiento, pero nada más lejos de la realidad si tenemos en cuenta que hablamos de un brazo completamente Desde coger una aguja hasta levantar 45kg, la mano biónica permite realizar acciones comunesartificial. Nuestro cuerpo es una máquina de precisión casi perfecta. Y emularlo tiene sus serias dificultades.

La única pega de BeBionic es que resulta un tanto complejo de usar. Necesita de práctica y entrenamiento. Es algo lógico pues se debe acostumbrar al cuerpo a cambiar entre los 14 perfiles disponibles, una acción natural para cualquier persona con los dos brazos. Pero el trecho recorrido es enorme. Existen ya muchos acercamientos neuromotores que permitirán mejorar la precisión y acción de los brazos biónicos del futuro. Esto quiere decir que seremos capaces de transmitir mejor y más precisamente lo que queremos hacer a nuestro miembro biónico. La ingeniería, además, está dando pasos agigantados para crear cada vez piezas más perfectas. Gracias a todo este trabajo, gente como Nicky, puede recuperar su vida normal, día a día. Llegará el día en el que perder un miembro, más allá de lo dramático que resulta, no supondrá un problema para hacer una vida prácticamente normal. Y puede que no esté demasiado lejos.

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