Después de varias noticias relacionadas y algún que otro teaser, el pasado fin de semana se lanzó la campaña de Kickstarter del anteriormente conocido como Project Ukelele y, desde ahora, Yooka-Laylee. A los mandos del desarrollo, los chicos de Playtonic Games, un pequeño equipo que reúne a exempleados de la antigua Rare.

El principal alegato del equipo a la hora de promocionar su nuevo proyecto era el de tirar de nostalgia y crear una aventura en 3D que funcionara como sucesora espiritual de lo visto en Banjo-Kazooie, una de las obras cumbre de la magnífica Rare de la época. Y esto, el querer imitar e incluso copiar lo visto en los referentes del género de antaño es lo mejor y peor que tiene Yooka-Laylee.

Está claro que el planteamiento del estudio ha convencido al público y eso, tratándose de un crowdfounding donde el cliente potencial es también el financiador, es un punto clave. Está claro, siempre será menos arriesgado invertir en un género que conocemos al dedillo con un equipo detrás con experiencia demostrable que planteamientos más disruptivos venidos de la mano de estudios sin experiencia previa pero quizá se debería encontrar ese sweet spot entre un punto y otro.

Yooka-Laylee

Yooka-Laylee se ha alzado con varios récords de recaudación dentro de Kickstarter en lo que a videojuegos se refiere: desde alcanzar la meta de financiación (175.000 libras) en apenas 45 minutos hasta sobrepasar el millón de dólares en menos de seis horas. No hay mejor señal de que este planteamiento reservado ha sido una decisión acertada por parte de los chicos de Playtonic: había ganas de un plataformas en 3D de corte clásico.

Todo lo visto hasta el momento proviene del trabajo realizado durante tres meses

Pese a ello, me llama la atención la nula innovación que se advierte en lo mostrado hasta el momento. Es cierto que hablamos de un material embrionario, una demo realizada en alrededor de tres meses, un logo y varios temas musicales pero todo eso parece estar más cerca del autoplagio que de ese simple homenaje que se pude intuir al leer el A 3D Platformer Rare-vival que encabeza la campaña en Kickstarter y que el mismo estudio defiende.

La utilización de dos personajes es algo común y visto en otras grandes aventuras en 3D como Jack & Daxter o Ratchet & Clank pero que los movimientos y mecánicas jugables sean tan sumamente parecidos a lo visto en Banjo-Kazooie llama la atención tanto como encontrarse con unos acordes musicales o una imagen corporativa más propios de una secuela directa que de un juego que llega, ojo, 17 años después de aquel en el que tanto se mira. Podríamos debatir que si ex-miembros del equipo de desarrollo encargado de Banjo-Kazooie están en el derecho de seguir este camino o incluso si Microsoft, propietaria de Rare y los derechos de la IP, podría entrar en disputas legales. Pero más allá de este tipo de disputas e interrogantes, lo que cala es que un equipo formado por gente detrás de maravillas como Donkey Kong Country Returns 2, Kameo o Viva Piñata afronte este proyecto de forma tan conservadora.

Pese a llegar 17 años después de Banjo-Kazooie, no parece que este nuevo proyecto aporte nada inédito hasta el momento

Quizá por esto parecía lógico esperar algo más de atrevimiento. El querer revivir experiencias idénticas a lo jugado hace casi dos décadas habla muy mal de esta industria y de cómo según qué géneros han ido perdiendo fuelle con el paso de los años pero eso no debería ser óbice para que dicho tipo de juegos siga ofreciendo novedades en consonancia al avance de la industria. Con Super Mario Galaxy 2 dejando claro cuál era el camino a seguir y perfeccionando cada uno de los aspectos de una aventura de corte plataformero, parece extraño que algo tan añejo e incluso arcaico como lo que propone Playtonic Games con Yooka-Laylee haya recibido esta acogida. La nostalgia entra en juego como factor diferencial.

Como aficionado a los videojuegos me alegra que un género algo maltratado vuelva con fuerza y quede bien claro que los usuarios seguimos buscando experiencias de corte algo más desenfadado, tradicional y cargado de esa "magia" a la que solemos hacer referencia. Pero pese a que con una fecha de lanzamiento estimada para octubre del próximo año sigue siendo muy pronto para juzgar y saber si nos encontraremos ante un ejercicio de renovación y puesta al día o un mero homenaje con más pasión que creatividad, es cierto que, hasta el momento, nada de Yooka-Laylee huele a nuevo o da la sensación de ser algo que justifique lanzarse en en 2016. Esperemos que los chicos de Playtonic Games sepan jugar bien sus cartas e invertir de forma eficiente lo que recauden en Kickstarter. Y no será poco.