El coche conectado, ese gran proyecto, grandísimo de hecho, cuyo objetivo final es evitar que haya accidentes y que estemos ante el medio de transporte más seguro nunca antes conocido y que además puede ser conducido por humanos, pero supervisado por máquinas. Estamos hablando de predecir de accidentes, algo increíble.

Los vehículos, los semáforos, iluminación, cámaras, radares... todos unidos para evitar que se produzcan accidentes, pero ¿cómo hacemos eso? Con los vehículos conectados a un enorme enjambre de sistemas en aquellas ciudades que lo permitan. Ahora mismo existen numerosos proyectos, pero como con el coche eléctrico y la gran cantidad de tipos de cargadores, cada uno tiene un protocolo de comunicación, no existe un estándar por lo que el objetivo comienza con una gran piedra en el camino.

Casi todos los vehículos pueden equipar ahora mismo un sistema de asistencia a la frenada de emergencia, un requisito indispensable para reducir a cero, o casi, el número de accidentes.

¿Cómo funcionaría todo esto?

predecir accidentes

El planteamiento si bien es ambicioso, es sencillo de explicar. Un complejo sistema informático estudiaría toda la información que manejan los sistemas de seguridad de un coche, esta información se analizaría junto a la del resto de vehículos, a los semáforos y a las cámaras para evaluar, por ejemplo, si te has saltado un stop o semáforo en rojo. Si esto sucede y existe riesgo de colisionar con otro coche, el sistema enviaría a uno de los dos, o a los dos, coches, la orden a sus sistemas de seguridad informando de esa alerta para que puedan frenar el vehículo.

En resumen, el sistema no tendría potestad para controlar el coche, solo para avisarle, y que sean los sistemas del automóvil los que frenen al coche, tal y como sucede ahora. Si el sensor de presencia de peatones detecta que vamos a atropellar a uno, frenará el coche. Este megasistema simplemente avisaría al coche antes de que el peatón se cruce analizando que a la velocidad que va él y el coche, la colisión es inevitable.

Es el futuro, y es prometedor. Eso sí, esperamos que estos cálculos y análisis puedan hacerlos de una forma rápida.