Hace poco más de una semana, la Unión Europea aceptó con algunas condiciones la compra de Jazztel por parte de Orange. El mercado telco español está en **pleno proceso de consolidación**, y no poder ofrecer una oferta convergente implica quedarse atrás en una tendencia que comenzó Movistar hace dos años y medio.

Tras la luz verde tanto por parte de Europa como de la CNMV ayer (en el momento de escribir estas líneas), Orange trata de convencer a los accionistas de Jazztel con una oferta que parte de los 13 euros por acción. Así, **la valoración final de toda la compañía es de 3.400 millones de euros**.

De momento, un 14% del acuerdo ya está aceptado. Pero para que la oferta llegue a completarse es necesario obtener una mayoría absoluta (la mitad más uno). Sólo entonces Orange y Jazztel formarían parte de una misma compañía.

Como decíamos, el no poder ofrecer una oferta convergente es una pérdida de ventaja competitiva frente al resto. Y el despliegue de infraestructura propia es lento, muy lento, y costoso. Así que la vía de comprar al más pequeño suele ser más eficaz y rápido. Y Jazztel ya cuenta con un importante despliegue de fibra, y de hecho FTTH, que el difícil comienzo de Orange. Habrá que esperar entre un mes y un mes y medio, cuando los accionistas de Jazztel aceptarán (o no) la oferta, y la unión de Orange y Jazztel acaba siendo una realidad. Todo por la convergencia.