Nos acercamos al futuro de Samsung y sus principales divisiones un mes después del lanzamiento de sus terminales estrella el Galaxy S6 y el Galaxy S6 Edge.

Samsung ha mostrado su nueva generación de proceso de fabricación de procesadores de aplicaciones móviles en nodo de 10nm FinFET, hace un mes recibimos los primeros en emplear un proceso de 14nm. Samsung ha sido parca en detalles, pero ha asegurado que el proceso de fabricación entrará en producción a finales del 2016, justo a tiempo para competir con su máximo rival en esa jurisdicción: TSMC.

Un proceso de fabricación de menor tamaño ofrece mayor eficiencia, menos consumo, menos tamaño y, por ende, un mayor rendimiento sostenido, que es lo que interesa al cliente final.

Samsung cuenta con cuatro plantas de desarrollo: dos en Corea del Sur, una en Texas y otra en Global Foundries Fab (New York State), que en la actualidad están dedicadas a la producción de SoCs diseñados en proceso FinFET 14nm. Se espera que Samsung tome encargos muy importantes por parte de otras compañías que quieren aprovechar su proceso de fabricación. Tras superar a TSMC en tiempos y producción con los 14nm, Apple, Inc. y Qualcomm, Inc. serían sus principales clientes. Si esto ocurre, cabría de esperar que volviera a suceder con el proceso de fabricación en 10nm mientras Samsung Semiconductor sea capaz de mantener el nivel de producción (algo costoso ya que Samsung Electronics seguramente siga usando sus propios diseños en los SoC de sus terminales de gama alta).

Eso no es todo. Se anuncia el desarrollo de nuevas baterías con una densidad energética más alta y sensores de cámara más delgados. El objetivo es no detener la reducción de tamaño en los terminales de cada generación, veremos smartphones y tablets todavía más delgados. Samsung ha anunciado que estos avances serán empleados en los smartphones puestos a la venta en 2017.

En la actualidad las mejores baterías de Samsung tienen una densidad de 700Wh/l (Watios hora por litro), pero se espera sobre pasar esa barrera con baterías de 750Wh/l para finales de 2016 y 780Wh/l para 2017. Es decir, baterías con la misma capacidad que las actuales pero más delgadas. También podría aumentarse la capacidad de la batería y mantener el tamaño, aunque la tendencia del mercado es hacer los terminales lo más delgados posibles.

También están trabajando en el aumento del voltaje de las baterías a 4.40v en los próximos meses y 4.5v en 2017. La mejora de la carga rápida también es una de sus prioridades, con el objetivo de llegar a cargar un 80% de la batería en 30 minutos. Baterías más delgadas, con mayor capacidad y menor tiempo de recarga.

Samsung C&T

Por último, pero no menos importante, tenemos novedades en los sensores de cámara para smartphones y tablets. Son sensores RWB ('Red White Blue' en lugar del RGB más común). En teoría mejorará la fidelidad de color de la toma de la fotografía. Además tendrán un menor tamaño de pixel, pasando de 1.12 micras a 1 micra, que se traduce en sensores hasta un 23% más delgados (desde los 6.5mm a los 5mm para un sensor de 16MP y de 5.2mm a 4.5mm para uno de 13MP.

Reducir el tamaño de los sensores es un avance crítico para poder realizar diseños más delgados y atractivos. En la generación actual ya hemos visto el sensor sobresalir de la carcasa por la imposibilidad de reducirlo y la continua pretensión de adelgazar los terminales.

Samsung Electronics sería uno de los principales benefactores de estos avances y, en teoría, llegarán a los consumidores en 2016, 2017 y 2018.