Fibit, la popular compañía de wearables de cuantificación deportiva, presentó el pasado martes los documentos para salir a bolsa, con una Oferta Pública de Valoración, que tiene como objetivo conseguir una financiación de 100 millones de dólares, aunque esa cifra podría cambiar. Su símbolo en el NYSE será FIT, según informa el Wall Street Journal. Actualmente, Foundry Group tiene un 28.9% de las acciones de la compañía, True Ventures un 22.4% y SoftBank un 5.6%.

No parece una cifra desproporcionada, dado que la compañía reportó hace poco unas ventas trimestrales de 337 millones de dólares, con un beneficio de 48 millones. Durante 2014 vendió 10.9 millones de dispositivos de cuantificación, y su ascenso, como vemos, es sorprendente, ya que contando el pasado año y todo el período anterior ha logrado vender 20.8 millones de wearables. En ese sentido, de perder 51.6 millones de dólares en 2013, la compañía pasó a ganar 131.9 en 2014, por lo que aunque se le augure un futuro gris y poco relevante, parece que el mercado no dice de momento lo mismo. Tampoco dejan de aumentar sus usuarios de pago, que ahora alcanzan 6.7 millones, según la última cifra de diciembre de 2014.

Hablamos de una compañía que se enfrenta ahora a rivales mucho mayores que en 2008, año en que lanzó su primer producto. Desde entonces, los smartphones incluyen sensores y coprocesadores como por ejemplo M7 y M8, o incluso aplicaciones como S Health de Samsung, que les han ido quitando mucho protagonismo, y que aunque no tienen de momento la competitividad que genera la comunidad, sí que dan ya funcionalidades similares. Pero el mayor reto ahora son los smartwatches, rivales estéticos y que también incluyen podómetros, sensores de ritmo cardíaco permanente, GPS, etc. Y como parece que llegan para quedarse, o se redefinen, o como decía mi compañero Nico, pueden pasarlo mal.