Tim Schafer, el maestro de las aventuras gráficas de PC, vuelve a sus orígenes con Broken Age, un juego que recuerda lo mejor de los “point and click” de los años 90 y que cuenta con una apasionante historia que nos llevará a conocer la vida de Shay y Vella.Más de tres años después de su exitosa campaña de Kickstarter, en la que consiguieron recaudar más de 3 millones de dólares (su objetivo eran 400.000$), Double Fine por fin ha conseguido terminar Broken Age. El juego que gran parte de la comunidad lleva esperando desde que Tim Schafer, el rey de las aventuras gráficas, abandonará LucasArts en el 2000 para fundar este estudio. Un juego, que no solo supone el retorno de Schafer al género que le dio la fama, si no que además demuestra el buen momento que están viviendo las aventuras gráficas gracias a los juegos de Telltale o títulos como Life Is Strange. El listón no puede estar más alto después de juegos como Monkey Island (1 y 2), Day of the Tentacle o el recientemente remasterizado Grim Fandango. Las expectativas no podrían ser más altas y ha llegado el momento de ver si se han cumplido.

Todo comienza con una elección: Shay (interpretado por Elijah Wood, un jovencito que duerme en una nave espacial, o Vella (interpretada por Masasa Moyo, una joven que descansa plácidamente en un árbol de un pueblo mediterráneo. Cada uno con su propia historia, sus problemas, sus sueños y sus esperanzas. El primero es el único pasajero humano de la “Bossa Nostra”, una nave incubadora que se encarga de su cuidado alimentándole, educándole y entreteniéndole con unos juegos infantiles enmascarados de misiones de reconocimiento, exploración y salvamento. Por su parte Vella vive en en uno de los muchos pueblos aterrorizados por el temido “Mog Chothra”, un monstruo gigantesco que exige el sacrificio de mujeres jóvenes en el llamado "Maiden's Feasts" (paquete de doncellas) para no destruir dichos pueblos. Sus vidas no pueden ser más distintas y aún así ambos comparten la misma ambición: seguir su propio camino y no el que les han marcado.

Al inicio la elección de personaje puede parecer definitiva, pero a lo largo del juego podemos (y tenemos) que intercambiar a Vella por Shey y viceversa para poder progresar en la historia. Al inicio los cambios son libres (podemos jugar toda la historia de uno y después empezar con la del otro) pero llegado un punto tendremos que avanzar con ambos a la vez si queremos continuar. Y es que por extraño que parezca la vida de nuestro héroe espacial y nuestra heroína mediterránea son las dos caras de una misma moneda. De ahí que mi recomendación sea la de jugar un rato con cada uno para ir viendo como evolucionan ambas historias y darnos cuenta de ciertos detalles.Un juego de otra eraPara avanzar en el juego tenemos que explorar cada rincón de los escenarios 2D del juego en busca de objetos clave y pistas que nos ayuden a resolver los distintos problemas que van surgiendo. Desde un cuchillo desaparecido hasta un mapa interestelar, pasando por huevos de oro y unos zapatos. Con su ayuda y siguiendo el orden adecuado (algo que debemos deducir por nosotros mismos) iremos resolviendo puzzles mientras vamos conociendo que pasa con “Mog Chothra” o con la “Bossa Nostra”. Puede que al inicio nos resulte algo difícil avanzar, sobre todo si no hemos jugado nunca a un juego de este género. Aquí es donde resultan especialmente relevantes las “misiones” que Shay tiene que hacer, y es que gracias a su carácter de “juegos infantiles” nos permiten aprender facilmente lo básico.

Y más nos vale entender la lógica pronto, puesto que a cada paso los puzzles se van volviendo más difíciles y más vale que nos sentemos si queremos que el juego nos de algún tipo de pista. De hecho, incluso hay momentos en los que agradeceremos tener papel y lápiz cerca si no queremos acabar haciendo “trampas” y mirar la solución en internet.

Puede que eso de rebuscar en un escenario 2D para encontrar objetos y pistas no resulte tan “emocionante” como pegar tiros con un fusil al que no se le acaba nunca el cargador, pero gracias al increíble trabajo que ha hecho el departamento gráfico de Double Fine es una experiencia impresionante. Cómo se pueden ver en las capturas cada escenario del juego es toda una obra de arte. Más que la de estar jugando, la sensación es la de estar ante un cuadro dibujado con lápiz y pastel y explorar cada uno de sus rincones para descubrir todos sus secretos.

Los "point and click" no son nada adecuados en consolaEl control y la jugabilidad es todo lo que podemos esperar de un “point and click”. Contamos con un puntero con el que podremos mover a Vella o Shay, además de hacerles interactuar con los distintos elementos que les rodean. Puede que algunos estén deseando volver a jugar una historia con este método de control, pero por mucha nostalgia que tengan es imposible no darse cuenta de que un juego de apuntar y pulsar no se juega cómodamente con un mando y joysticks. Incluso jugando con la sensibilidad (contra más rápido queramos mover el puntero más impreciso será) la experiencia no es igual de cómoda que en un ordenador o una pantalla táctil. Entiendo que el juego es así, pero eso no quiere decir que el sistema de control sea el mejor para una consola de sobremesa.

La forma en la que se ha adaptado a PsVita deja mucho que desearEn PsVita (el juego es Cross-buy y cuenta con Cross-Save) la situación mejora y empeora. Por un lado el control es mucho más sencillo y cómodo gracias a la pantalla táctil, lo que hace más fácil disfrutar de él, pero por el otro en el proceso de adaptación se les ha olvidado ajustar la escala y muchos de los textos, menús y opciones son diminutos. Lo cual, si tenemos en cuenta de que Broken Age es un juego de resolver puzzles y leer supone un handicap importante.

Conclusión

Broken Age no solo supone la vuelta de Tim Schafer al género que le dio la fama, si no que además confirma el buen momento que están teniendo todos esos juegos que en vez de atraer al espectador con “fuegos artificiales” lo hacen con historias dignas de Hollywood. Historia, arte y su control “point and click” son los pilares de Broken Age. Y si bien los dos primeros son inmejorables el tercero es el que acaba decantando la balanza para bien o para mal.

Para muchos el control “point and click” puede que les traiga buenos recuerdos, pero la nostalgia no elimina sus fallos. Jugar a un videojuego de “apuntar y pulsar” con un mando y joystick es de todo menos una experiencia placentera y en muchas ocasiones llega a ser hasta desesperante cuando tenemos que rebuscar por todo el escenario. De ahí que si gran parte de la “gracia” que tiene jugar a este juego sea el método de control no pueda recomendar hacerse con la versión para PS4, mejor jugarlo en PC/Mac o en iOS/Android (donde además nos ahorraremos algo de dinero).

Pros

  • Cada pantalla es una obra de arte.
  • La historia y la forma en la que avanzan ambos personajes es muy buena.

Contras

  • Jugar a un “point and click” en consola y con mando no es la mejor experiencia.
  • En PsVita algunos menús y textos se ven realmente pequeños.
  • Jugar en PS4/PsVita o ordenador es 15€ más caro que hacerlo en iOS/Android.