La materia oscura sigue siendo uno de esos grandes (gigantescos, monstruosos) misterios del universo que no sabemos resolver. Su nombre se debe a que no hay manera de interactuar con ella. No podemos "iluminarla", detectarla directamente ni trastear con ella. Y sin embargo estamos bastante seguros de que constituye el 21% de la materia del universo (el otro 70% correspondería a la energía oscura). Pero, por primera vez en la historia, los científicos creen haber encontrado la prueba de que la materia oscura también interacciona con algo más que la gravedad. ¿Y con qué? Pues con la propia materia oscura. Esto, que puede parece una obviedad, no lo es en absoluto y sería capaz de mostrarnos una clave más de su naturaleza para poder entenderla.

Materia oscura + materia oscura = repulsión

No malinterpretemos el título, que trata de simplificar algo increíblemente complejo. Usando el telescopio Hubble, los investigadores se han dedicado a observar qué ocurre cuando chocan dos galaxias. La materia oscura, grosso modo, "envuelve" a las galaxias, como una nube de cobertura, invisible. Hasta el momento se pensaba que el choque de dos galaxias no producía más que una "recolocación" de la materia oscura. Sin embargo, los últimos resultados muestran que en un cúmulo de galaxias, denominado Abell 3827, situadas a 1.300 millones de años luz de aquí, la materia oscura ha salido despedida al chocar con más materia oscura. Esta Parte de la materia oscura del cúmulo habría "salido despedida"investigación constituye la medición más precisa de la "disposición" de la materia oscura en el universo que hemos hecho jamás.

Los resultados explican que la materia oscura de un cúmulo habría reaccionado con la de otro cúmulo, repeliéndose. Para comprobarlo se puede utilizar la radiación de fondo, que se deforma con la gravedad, la cual es trastocada por la materia oscura. De esta manera podemos calcular que la materia oscura de parte del cúmulo se "ha retrasado" unos 5.000 millones de años luz de su posición teórica. Esto implica que la materia oscura no es tan inerte como creíamos y que es capaz de reaccionar. Solo hay que saber con qué y cómo lo hace. Al menos parece que la propia materia oscura sí reacciona con sí misma. Es un pequeño paso que puede abrirnos muchísimas puertas a los conocimientos del universo. O no.

¿Qué demonios es la materia oscura?

Esa misma pregunta se hacen cientos o miles de físicos a cada momento mientras miran el cielo o el fondo de su taza de café. Y es que nadie lo sabe a ciencia cierta. Fue propuesta en el 33 por el astrónomo Fritz Zwicky ante la inquietante presencia de una masa extraña que parecía provenir de la nada. La única interacción que se conocía hasta la fecha de la materia oscura consistía en ciertos efectos gravitacionales que influían en cosas como la velocidad orbital de las galaxias. Ahora, a la luz de los acontecimientos, sospechamos que podría haber algo más entre tanta incógnita y la materia oscura se dignaría a reaccionar entre sí. El hecho de que no interaccione con nada implica que no podamos observarla. No emite radiación, no se puede ver, no se puede "oír", estamos bastante seguros de que no se podría oler (suena gracioso, pero es real) y, por descontado, no se puede tocar. Pero está ahí. Sabemos que está ahí por que usamos las lentes gravitacionales para observar cosas que están demasiado lejos para mirarlas.

Materia Oscura
Simulación y mapa de la "materia oscura" (en negro). Fuente: Popular Science

¿Y por qué nos importan tanto algo que es tan escurridizo? Bueno, obviando el hecho de que es un misterio interesantísimo, la materia oscura, como explicábamos antes, supone el 21% de la materia del universo. Es más del doble de la materia que conocemos, llamada exótica (sí, eres un pedazo de materia exótica). Creemos que la materia oscura juega un papel fundamental en la formación y estabilidad del universo, "pegando" las galaxias entre sí, y no sabemos qué más. Precisamente por ello queremos saberlo. Pero, además, como comentábamos, la materia oscura tiene aplicaciones prácticas ya que nos permite observar mejor el universo que nos rodea. Es como una misteriosa herramienta a la que podemos echar mano siempre que necesitemos mirar el cielo. Queda muchísimo por descubrir de la materia oscura. Muchísimo. De hecho puede que nunca lleguemos a saber qué es realmente y cómo actúa en el universo. Pero al menos ahora estamos un poquito más cerca.