Al final se confirma, de forma nacional, la huelga indefinida convocada por el personal técnico de las contratas, subcontratas y autónomos de Telefónica que en total suman cerca de 15.000 personas. No obstante, pese a la quejas generalizadas de los usuarios que empiezan a aparecer en la redes sociales y zonas de soporte como foros, la huelga en este caso no está relacionada con el personal permanente de Telefónica, es decir, no se trata de trabajadores permanentes y asalariados, sino de autónomos y contratas que realizan algunos de los servicios para la operadora, porque puede darse una situación en la que la huelga dure mucho más de los esperado al no existir las presiones típicas de sindicato-patronal cuando se dan este tipo de conflicto laborales con personal asalariado.

Como decimos, la huelga, primero local en Madrid y ahora nacional, es algo que ya se está percibiendo entre los usuarios, que han visto como la mayoría de sus quejas y problemas relacionadas con el mantenimiento y errores en sus redes, pese a ser escuchados por la operadora, no tienen un solución igual de rápida que en situaciones normales. De hecho, en Madrid hay varios usuarios que están informando repetidamente que desde hace unos días no disponen de su servicio de fibra, televisión y voz por una supuesta avería en la zona.

En este sentido, Alternativa Sindical de Trabajadores, una de las organizaciones sindicales que agrupa a algunos de los autónomos y subcontratas que realizan servicios para Telefónica, lanzaba un comunicado de prensa en el que se exponía, según el sindicato, la problemática a la que se enfrentaban los trabajadores autónomos, colaboradores y subcontratas de Telefónica. Esta convocatoria, que servía como punto de partida el 28 de marzo, se ha convertido en una convocatoria estatal con el apoyo de CGT y co.bas a partir del 13 de abril a la que, además, los dos sindicatos principales, UGT y CCOO, también se sumarán con sus propias convocatorias para protestar por la situación que AST define en su comunicado como "Salarios de miseria, jornadas de trabajo de 10 a 14 horas diarias..."

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Así, el problema, sobre todo de cara a los usuarios que serán los últimos afectados, pues recordemos que la huelga está impidiendo algunas reparaciones de conexiones e incluso instalaciones de fibra en algunos municipios y distritos de Madrid, es que, al ser la mayoría de estos trabajadores autónomos, la obligación de procurar unos servicios mínimos es menos controlable de oficio, por lo que acaba repercutiendo directamente en el usuario y en la percepción que este tiene del servicio y de la operadora, y es que no olvidemos que el cliente final no sabe si los instaladores son o no personal asalariado directo de Telefónica.

No obstante, uno de los problemas agregados y que parece que vaya a frenar los conflictos entre estos trabajadores y la empresa principal es que la mayoría de estos trabajadores y organizaciones sindicales menores no constituyen un número suficiente como para tener un puesto representativo de nivel dentro del comité de Empresa, por lo que es algo que también se sitúa como handicap a la hora de llegar a un acuerdo.

Ahora, con la huelga nacional a punto de llegar a todo el territorio, Telefónica España ha comunicado a sus empresas colaboradoras, entre las que hay algunas de las que en este momento están en huelga algunos de sus trabajadores, que mantendrá los contratos actuales para los próximos tres años, algo que choca con algunas exigencias de estos trabajadores autónomos y empresas subcontratas.

Una situación muy compleja en un momento en el que muchas de las subcontratas y contratas están ampliando su actividad en base a la relación con la operadora y, por extensión, aumentando sus ingresos y los de sus trabajadores al ofrecer servicios comerciales. Sea como sea, con el inicio de la huelga, al final, y tal como se está empezando a demostrar, los usuarios nos quedamos sin servicios, la operadora ensucia enormemente su imagen y la situación de los trabajadores sigue igual.