¿Cómo se puede reducir sin una novedad tecnológica o un nuevo compuesto el coste de las baterías para coches eléctricos? Volkswagen tiene un plan, un plan lógico y que era esperado por la industria. Un plan que toma lo mejor de la idea tras la plataforma conjunta MQB por la que muchos modelos del grupo VAG comparten plataforma. Esta idea es simple: un diseño único para sus baterías compatible con todos los modelos que lo requieran.

Con el departamento de innovación centrado en encontrar ese nuevo material que prometa mayores autonomías y tiempos de carga más reducidos, el objetivo de abaratar al máximo el componente más costoso del coche eléctrico: las baterías, es una prioridad. La solución ha sido trabajar en un proyecto que se traduciría en un ahorro de un 66% en los costes de producción, algo que pasa por usar un único proveedor, que éstos se adapten a tu forma de trabajo o convertirse en proveedores.

Panasonic fabrica las baterías del e-Golf, Golf GTE plug-in hybrid y Audi A3 e-tron, mientras que Samsung está presente en el Passat GTE y en futuros modelos de Audi.

Hasta ahora el grupo VAG había confiado en Panasonic pero también tienen acuerdos con Samsung. Al igual que sucede con la plataforma MQB, la idea que ronda las cabezas de muchos directivos en Volkswagen es conseguir baterías modulares adaptables para todos sus modelos. Y me refería al inicio como un paso lógico porque el catálogo del grupo es inmenso y tiene sentido pensar en cómo electrificar toda la gama (o al menos lanzar versiones enchufables con las siguientes generaciones) con el menor coste posible para el cliente y la marca.

Llega el tiempo para los vehículos enchufables y es posible que el próximo año no sea raro ver que el coche nuevo del vecino está enchufado a la pared.