Final Fantasy XV, también conocido como Final Fantasy Versus XIII durante las primeras fases del proyecto, llega tras 8 años en desarrollo. Se dice rápido, pero si te paras a pensar te da una idea de la magnitud de la obra. De hecho, no queda claro si la demo de Final Fantasy XV que viene en la copia de Type-0 HD es un añadido, o en realidad lo que estamos comprando es la propia demo y nos regalan una remasterización de un juego de PSP. En cualquier caso, la hemos probado y esto es con lo que nos hemos encontrado.

Un título que sin duda levanta pasiones, tanto positivas como negativas, por su estilo de combate de acción tal como Type-0 introdujo en la saga o Kingdom Hearts supo aprovechar tan bien. Los más puristas podrán el llanto en el cielo por ver cómo el sistema por turnos desaparece, pero son muchos los que, sin duda, se animarán a probarlo por su interesante modo de combate.

Los protagonistas de la historia han elegido un look un tanto peculiar, bastante criticado y ridiculizado en ocasiones, pero lo cierto es que es afín a la propuesta futurista-alternativa que suele presentar Square Enix en estos casos. A diferencia de otras entregas, únicamente controlaremos a Noctis, príncipe heredero de la corona de Lucis, mientras que el resto de la boyband será controlada por la propia IA del juego. Noctis no tiene armas físicas, estrictamente hablando, pero hace uso de la magia para invocarlas cuando entra en combate. Sí, en plural, ya que cada variedad de movimiento le permite utilizar una espada o hacha diferente, así como las habilidades especiales. Únicamente nos dejan utilizar cuatro durante la demo, pero seguro que tienen mucho más guardado en la manga.

Esta vez solo controlaremos a Noctis, el resto de personajes serán parte de IAPero hablemos sobre el mundo. En algún que otro vídeo hemos tenido la ocasión de ver como Noctis y sus amigos deciden dejar el chocobo en el abrevadero y reemplazarlo por un descapotable negro descomunalmente largo. Lastima que este vehículo no esté disponible en la demo. Al parecer, está averiado y necesitan 24.000 guiles para repararlo. Por suerte, encuentran un anuncio de esa cantidad de dinero por dar caza a una bestia con cara de pocos amigos.

Así nos vemos en las praderas de Duscae, capítulo protagonista de la demo. Duscae es una zona verde, con abundante vegetación, colinas y sobre todo muchas criaturas exóticas y peligrosas. En esta zona de mundo abierto podremos movernos, a pie, con total libertad en sus ciclos de día y noche. Pasarse por el bar de los chocobos es un imprescindible.

Se propone una misión principal, dar caza a la la bestia, y algunas secundarias para que podamos explayarnos en recorrer este mapa de tamaño considerable. Las misiones se presentan con variedad. Acción planificada donde deberemos llevar a cabo un plan de caza, sigilo en una noche cerrada con niebla, una guarida de trolls donde machacar los botones y más. Además, tal y como es habitual en la saga, se mantienen los ataques sorpresa al moverse por territorio hostil, a pesar de no utilizar el sistema por turnos.

Pero la guinda del pastel por encima de todos demás es el apartado gráfico. Vale que tiene todavía algunos fallos, especialmente caídas de frames, pero lo perdonamos porque no estamos ante la versión final. En cualquier caso, luce de impresión. Luminous Engine saca pecho para dejarnos con la boca abierta en todo momento. No solo las praderas están repletas de hierbajos y arbustos en movimiento, no. La ondulación del agua es casi real cuando salpicamos con las pisadas en la orilla. Una pena que por ahora no se puede nadar, aunque han comentado que quizá sea una posibilidad en la versión final.

Los combates crean una fiesta de partículas y luces como pocas veces hemos disfrutado y la iluminación nocturna o en cuevas es todo aquellos que podríamos desear. Puedes pensar que estoy exagerando, pero te aseguro que en el momento que veas la invocación de Ramuh en todo su esplendor, estas palabras se quedan cortas.