En mitad del debate sobre la diferencia entre las dos plataformas de consolas tras las palabras de Spencer sobre la llegada de DX12 y la mejora de los juegos en Xbox One respecto a los lanzamientos actuales, se han filtrado algunos vídeos sobre la alpha cerrada de Rainbow Six: Siege que tan buenas impresiones nos dejó tras probarlo en el E3 del año pasado.

En este sentido, pese a que se trata de una alpha sobre la que hay mucho espacio de mejora, ha vuelto a salir el debate de los downgrades, de las diferencias entre plataformas y, sobre todo, de las políticas de enseñarnos un juego que para nada tiene que ver, respecto a la calidad gráfica, con lo que desarrolladoras y publishers nos prometen.

Y lo cierto es que tras las promesas de la llegada de la nueva generación y la discrepancia entre las dos plataformas principales van más allá de juegos exclusivos en los que efectivamente se ponen las pilas para sacar el máximo partido de la plataforma (faltaría más): se trata de aquellos juegos que acaban saliendo hasta para generaciones anteriores en los que se aprecian una caída drástica de la calidad gráfica por encima de lo que habían prometido en un momento inicial:

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El problema es que esta situación no solo se da de cara al lanzamiento, puesto que muchas desarrolladoras van limando poco a poco, con nocturnidad y alevosía, la calidad de ese juego que desde el principio sabemos que no va a tener esa calidad gráfica. Es lo que consigues cuando enseñas un juego corriendo en un PC a medida para ese juego y prometiendo que los jugadores de las consolas van a tener esa misma calidad a 1080p y 60fps constantes.

¿No sería más lógico dar los desarrolladores especificaciones para que muestren juegos para consolas que de verdad parezcan juegos para consolas? Y aquí no me vale el mantra de la consola no puede, puesto que juegos como The Order demuestran que en la mayoría de las ocasiones la culpa recae en el desarrollador que, por costes o desinterés, no quiere llevar las plataformas para las que saca juegos al mismo nivel.

No obstante, y pese a gran ejemplo de The Order en esta carrera por los gráficos en la consolas, Sony no estuvo exenta de polémica respecto a sus juegos. El multiplayer de Killzone para PS4 y su resolución recortada dieron mucho que hablar, pero sobre todo, lo hizo el primer estandarte y vendeconsolas de la nueva generación de Sony: inFAMOUS: Second Son. Ejemplo los hay por casi cada juego de renombre que llega a las estanterías.

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Xbox One, con la excusa de que es menos potente, recibe juegos multiplataformas en los que en la mayoría de las ocasiones los 1080p son un sueño, quedándose en la franja de los 900p y siempre a la sombra de la PS4. Eso sí, luego vemos juegos como Ryse o TR y nos preguntamos qué demonios han hecho en EA y DICE para limitar tantísimo, incluyendo caída de frames en algunos puntos de muchas congestión del mapa, en la versión para la consola de Microsoft del reciente Hardline.

Ahora llega la disyuntiva del DX12 prometiendo que los juegos serán más potentes, tendrán mayor calidad gráfica y se terminará con la guerra de PS4 vs Xbox One en términos de resolución, texturas y fps. Pero lo cierto es que según algunos desarrolladores potentes para consolas, aun con DX12 será imposible conseguir los 1080p respecto a estas mejoras:

"Creo que hay una gran confusión en torno a qué mejorará DX12. La mayoría de los juegos que hay no pueden ir 1080p porque la carga adicional en las unidades de sombreado sería demasiado alta. Para todos estos juegos, DX12 no va a cambiar nada". - Balazs Torok, jefe de desarrollo de The Witcher 3: Wild Hunt.

Esto nos lleva de nuevo al downgrade desde el trailer-gameplay a su salida en PC, y adicionalmente, a una caída absoluta de la calidad del juego respecto del PC a las consolas. Al principio, sin saber las desarrolladores cómo iba a ser el hardware de la nueva generación, el downgrade de la versión de consolas tenía un excusa, pero en pleno 2015 ya empieza a ser una broma de mal gusto.

Imagen: Game Pur
Imagen: Game Pur

Y todavía no hemos visto The División o el nuevo AC en entornos reales, que con el historial que tiene Ubisoft en esto del downgrade para consolas, me temo lo peor de uno de los juegos qué la compañía más ha prometido como es The Division. Solo tenemos que retroceder a 2012 y ver de nuevo el trailer de Watch_Dogs en el E3 para hacernos una idea de lo que puede estar por venir con la compañía y del futuro de muchos de los juegos que están en desarrollo ahora mismo.

Llegado a este punto y ahora que todavía estamos a tiempo de cara al lanzamiento de Siegue, The División solo espero que las desarrolladoras empiecen a tomarse en serio al usuario y dejen de prometer algo que ya saben desde el principio que es imposible. Las consolas no son el PC, ni en potencia ni en versatilidad, por tanto dejemos de vender lo contrario.

Vídeos como el filtrado hoy del R6 o la promesa eterna del DX12 en las consolas no hacen más que poner de relieve que el problema de la industria es que en muchas ocasiones la calidad gráfica de los juegos mostrados y no vendidos es humo. Y lo peor es que, aun sabiéndolo de antemano, aceptamos pulpo como animal de compañía y seguimos apoyando algunas acciones de la industria cuyo único fin es vendernos un producto sabiendo de sobra que no cumplirá con la expectativas que ha generado durante dos años de trailers, cuatro vídeos y 30 premios de distintas ferias de videojuegos.