carga inalámbrica para smartphones

Encuentro cargar un smartphone mediante carga inalámbrica mucho más conveniente que con un cable microUSB. Parece algo mundano ahorrarse el conectar el cable, pero poder tener tu smartphone encima de la mesa siendo cargado y poder coger una llamada sin quitar el cable (y volver a ponerlo) para mí es un gran cambio. Tecnología invisible y comodidad. Mejor experiencia.

## ¿Qué es y cómo funciona?

La carga inductiva, conocida coloquialmente como carga inalámbrica, emplea un campo electromagnético para transferir energía entre dos puntos acorde al fenómeno descubierto por Faraday.

La inducción electromagnética explica la producción de una fuerza electromotriz (la denominamos habitualmente como tensión) en un objeto sometido a un campo magnético variable o en un objeto móvil sometido a un cuerpo estático. Por eso, cuando el cuerpo es un conductor, se produce una corriente inducida. Gracias a dicho fenómeno, los fabricantes han podido hacer que las bobinas de alambre de la estación o base de carga puedan crear un campo magnético por el cual se induce la corriente eléctrica a una bobina de alambre adyacente sin tocarlo. La energía es transformada y empleada en cargar una batería.

El Galaxy S6 y Galaxy S6 Edge son el último ejemplo de smartphones que se pueden cargar sin cables.

Hay que tener claro que no es tan eficiente como una carga por cable. Esto es un problema al querer transmitir mucha energía por el costo de las pérdidas en la energía disipada, pero no a la hora de cargar nuestro smartphone. Debido a esa menor eficiencia tu smartphone cargará más lento sobre todo comparando con los nuevos sistemas de carga rápida que incorporan los últimos SoC de gama alta.

Las baterías de iones de litio que emplean nuestros dispositivos no tienen ningún problema en recibir pequeñas cargas constantemente que es lo que nos ofrecen los cargadores inalámbricos.

Cada vez que se empieza a emplear una tecnología los fabricantes luchan por imponer su implantación como estándar. Actualmente la forma de carga inalámbrica más popular es el Qi, desarrollado por el Wireless Power Consortium, para transferir energía eléctrica por inducción a distancias de hasta 4cm. El sistema es muy simple: el dispositivo se coloca en la parte superior de la almohadilla de transmisión de potencia que lo carga a través de la inducción electromagnética.

Los consumidores no sabemos muchas veces lo que queremos hasta que lo comenzamos a usar. La carga inalámbrica es un gran avance en eliminar la fricción que existe al interactuar con nuestro terminal. Todavía no es un elemento clave como factor de compra, porque los consumidores no han tenido la oportunidad todavía de cargar todos los días su smartphone sin cables. A diferencia de otras supresiones de cables esta no conlleva compromisos grandes y apreciables por el usuario.

Lámpara de Ikea con cargador inalámbrico Qi incorporado.

Ikea ha lanzado una gama de muebles con cargadores inalámbricos Qi incorporados, de forma que sea una tecnología totalmente invisible. Coloca el móvil en la mesilla de noche y se cargará, también en tu escritorio o en la lámpara de tu salón. Imaginemos la adopción de este sistema en más partes de nuestro hogar, coches, lugares públicos incluso. Acabará llegando, no trae consigo un compromiso o una fricción añadida como el 3D en los televisores.

Para el consumidor es algo cercano a la magia. Posa el móvil aquí y se recargará, retíralo cuando quieras, vuelve a posarlo y seguirá cargando. No tendrás que interrumpir lo que estés haciendo en ir en busca de un cargador. Smartphones como el Galaxy S6 no dependen de una carcasa externa, no hay ningún paso previo, no hay fricción. Simplemente funciona, y sin cables de por medio.