El aclamado título de PlayStation Portable que jamás llegó a salir del país nipón, aprovecha un lavado de cara para dar el salto a occidente junto con la nueva generación de consolas hasta nuestro salón.
Final Fantasy Type-0 llegó al mercado japonés hace más de 3 años en exclusiva para la, por aquél entonces, consola portátil de Sony, PlayStation Portable (PSP). Un lanzamiento que recibió una excelente acogida por parte de los fans que tuvieron la suerte de poder jugarlo ya que, lamentablemente, nunca dejó la cálida luz del sol naciente. Hasta ahora. Hoy ya es posible disfrutar del toque diferente y especial que aporta Type-0 al género desde la comodidad de las consolas de nueva generación. Una lástima, para mí que soy un acérrimo defensor de PS Vita, que no haya llegado también para ella el título que debutó en su hermana pequeña.

Los jugadores más afines a la archiconocida saga de Square Enix probablemente sepan ya que Type-0 comparte universo con otras entregas de la serie como Final Fantasy XIII, Lightning Returns y el anhelado Final Fantasy XV. Todos ellos como parte de la subserie Fabula Nova Crystallis. Esta vez la historia toma lugar en Orience, un reino dividido en cuatro grandes naciones que luchan entre sí por el dominio de ciertos cristales que permiten el uso de la magia.

Corre el año 842 cuando el Imperio de Milites invade Rubrum de forma inesperada bajo el estandarte del Tigre Argén. La devastación es cruel e imparable dada la superioridad tecnológica del enemigo. De entre las cenizas de tal caos resurge el Fénix de Gules para presentar batalla haciendo uso de uno de los cristales mágicos. Pero no es suficiente. El destino de Orience depende de la Clase Cero. 14 jóvenes capaces de utilizar la magia por sí mismos que decidirán el rumbo de la historia.
Type-0 se presenta de manera más madura de lo que estamos acostumbrados en Final Fantasy. En medio de una trama político-militar, se muestra el lado más cruel de la guerra. Cadáveres que pueblan las calles, ciudades destruidas y fusilamientos dejan desde el mismísimo comienzo del juego el tono que marcará todo el camino. Eso no quiere decir que no tenga el carisma propio de la saga. Las conversaciones desenfadadas y situaciones absurdas seguirán ocurriendo. No temas, chocobos también. Aunque reconozco que tengo un problema con las tramas de Final Fantasy en general, esta me parece especialmente compleja de comprender. Al menos durante las primeras horas de juego.

La Clase Cero, como adelantábamos, está compuesta por catorce estudiantes con la habilidad de controlar la magia sin el uso de los cristales. Catorce adolescentes con su estilo y personalidad diferenciados que llegaremos a conocer y simpatizar a través de conversaciones y cinemáticas. Cada uno hace uso de un tipo de arma de combate diferente, así como la habilidad con los diferentes tipos de magia. King parco en palabras hace uso de dos revólveres, Sice usa su carácter ácido en lo social y una guadaña en la batalla o Ace, una especie de Gámbito de X-men que utiliza una baraja mágica como arma. Así hasta completar el total de miembros de la Clase Cero.

Durante las misiones manejaremos, como es habitual, a tres de ellos de forma activa, quedando los doce restantes en el banquillo, esperando a que sus servicios sean solicitados en cualquier instante si alguno de los principales actores queda fuera de combate. La elección es nuestra, por lo que deberemos conocer las virtudes de cada uno de los miembros para forma un triángulo equilátero donde el combate cuerpo a cuerpo, el combate distancia y la defensa queden compensados. Algunos enemigos nos atacarán desde balcones inalcanzables para una espada, por ejemplo. En otras ocasiones será necesario el hechizo Cura dada la intensidad de la pelea. En resumen, dedica unos minutos para conocer a los portentos encargados de salvar el mundo.

A diferencia de otros títulos de Final Fantasy, Type-0 introduce un importante cambio en la mecánica de combate. Type-0 abandona el clásico sistema de combate por turnos, habitual tanto en la saga como en una infinidad de juegos JPRG, para abordar por primera vez el combate de acción directa al estilo de Kingdom Hearts (elemento que protagonizará también el próximo lanzamiento Final Fantasy XV). Un cambio criticado por los fans más puristas de la saga pero que seguro romperá una gruesa barrera para quienes no se sentían atraídos por el sistema de turnos.

El nuevo sistema se siente bien implementado y ágil en la batalla. Con un botón se marca el objetivo y el resto de ellos sirve para alternar la esquiva/defensa, el ataque básico y las magias disponibles. Dado que ahora es un título de acción en tercera persona, controlaremos a uno de los tres personajes activos en la formación, pudiendo alternar rápidamente entre ellos en cualquier momento con los botones de dirección de la cruceta. Mientras manejamos a uno de los protagonistas, los otros dos miembros estarán dirigidos por una IA competente que atacará y curará cuando sea necesario sin que tengamos que dar órdenes para ello. Un comportamiento sencillo pero muy agradecido. Que no implica que vaya a ser más sencillo, de hecho, se pierde el tiempo de planificación que el sistema de turnos otorga por lo que deberemos actuar rápido.

Además del sistema de acción, existe otro modo de combate en Final Fantasy Type-0 HD con un ligero toque de estrategia. Algunas misiones encomendadas consisten que levantar el asedio sobre la ciudad de Rubrum, así como conquistar enclaves y otras ciudades. Para ello deberemos apoyar a las tropas en batalla, elegir el tipo de unidad más apropiado y encaminarlas hacia los diferentes puntos posibles en el mapa. Un aspecto original y fresco al habitual modo de juego que presenta la serie.

Pero no todo es acción y combate en Type-0. Por supuesto, el juego dispone de momentos de tranquilidad donde permite que dediquemos el tiempo a deambular por la academia. Entre misión y misión se nos libera de la carga de salvar el mundo que conocemos para que podamos charlar con otros personajes NPC, sea de la academia o de Clase Cero, ir a tiendas para comprar suministros, adquirir contexto del universo en la biblioteca, aceptar encargos, etc. Es decir, un gozo de libertad para que el juego gane en profundidad. Si directamente no queremos este tiempo de descanso, es posible hablar con uno de los personajes para que adelante la siguiente misión de la campaña y de vuelta a la acción.

Pero al grano con la remasterización, ya que todo lo comentado hasta ahora es del propio juego original. Como comentaba, esta entrega salió en Japón en octubre de 2011 como uno de los últimos títulos de una consola portátil de 2005. Lo que quiero decir es que el lanzamiento del primero Type-0 tenía unas limitaciones obvias, y en este caso no se ha realizado un remake del juego, sino una remasterización. La diferencia es que lo primero es hacerlo de nuevo y la segunda es darle un lavado de cara, y eso es ante lo que estamos. Si alguien espera un título técnicamente digno de la calidad gráfica que esperamos de PS4 y Xbox One, se va a llegar una enorme decepción. Los escenarios están vacíos y los pocos objetos o edificios existentes son bloques poligonales que nos obligarán a fruncir el ceño en muchas ocasiones ante la pobre calidad de la textura, como gota que colma el vaso.

Si bien el juego posee zonas de exploración libre durante las misiones o en el mundo exterior, los niveles están divididos en zonas realmente pequeñas, provocando constantes pantallas de carga. Que sí, que carga en cosa de un segundo, pero eso no te evita una molesta pantalla negra con el cartel de “cargando”. Sin duda nos habría gustado que este tipo de situaciones se hubiesen normalizado al estándar aceptable de hoy en día, especialmente si la remasterización va a implicar el desembolso de dinero de una novedad.

Aunque relativamente menos importante, también se ha introducido el nivel de dificultad “fácil”, algunas optimizaciones en la cámara, aunque no ha quedado realmente pulida y mejoras en la calidad de sonido de la fantástica banda sonora que acompaña a Type-0 HD. Lamentablemente han eliminado el modo online que traía la versión de PSP que permitía jugar ciertas misiones en cooperativo. Habrá que esperar a Final Fantasy XV para ello.

Conclusión

Por fin disponible en occidente una de las entregas más ansiadas por muchos de los fans por el revuelo causado en el país nipón, tanto por su tono maduro como por las novedades jugables introducidas, especialmente la apuesta de un modo de combate directo para obviar el clásico sistema de turnos.

Pese a las ganas, nos quedamos con la terrible sensación de que llegar irremediablemente tarde y para la plataforma equivocada. El juego luce como un juego hecho para una consola portátil de hace más de diez años con un ligero ajuste gráfico, pero es que es exactamente eso lo que es. Los incansables seguidores de la saga serán capaces de pasar este (gran) detalle por alto para saborear un gran Final Fantasy. Pero no se dará este caso en todos los jugadores.

Pros

  • Combate de acción directa.
  • Impresionante banda sonora.
  • 14 personajes totalmente diferentes.
  • De 30 a 100 horas de juego.
  • Incluye la demo de Final Fantasy XV.

Contras

  • Se siente como un juego PSP emulado en PS4
  • Argumento enrevesado

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