Un año más llega a nuestras consolas la nueva entrega de Dragon Ball. Hace tiempo ya que estamos deseando encontrar el título definitivo que nos haga emocionarnos como cuando éramos pequeños. ¿Será Xenoverse el elegido?La cantidad de entregas que hacen uso de la mundialmente conocida saga de Akira Toriyama comienza a rozar un número absurdo. Este número se hace más absurdo todavía cuando ponderas cuántos de ellos son buenos, o relativamente buenos, contra los que han resultado ser un desastre. Es evidente que alguien debe poner freno a esta situación o, al menos, encauzar el rumbo de los títulos basados en Dragon Ball por el buen camino que merece.

Aquí entran en escena los japoneses Dimps, veteranos ya tras muchos títulos de la saga Dragon Ball como la serie Budokai de PlayStation 2 o Burst Limit en la siguiente generación. Títulos que son, a mi modo de ver, las mejores entrega de la saga junto con algún Budokai Tenkaichi, por lo que, a priori, podemos darnos el lujo de ilusionarnos. Pero sólo un poco.

Lo primero que voy a concederle a Xenoverse es una introducción bastante espectacular y, sobre todo, emotiva mientras suena un Chala Head Chala modernillo, así como alguna extra sorpresa agradable que no voy a desvelar. Capaz de llevarme a cuando apenas era un niño que ayudó a Goku a lanzar la Fuerza Universal para acabar con Majin Boo.

A diferencia de otros juegos anteriores de la serie, esta entrega de Dragon Ball sí tiene su propia OVA escrita expresamente para Xenoverse. Un argumento, que pensándolo fríamente, está cogido con pinzas pero a la vez tan cargado de fanservice que se nos podrán los pelos de punta en alguna escena. Sin entrar en demasiados spoilers, algo o alguien está afectando al curso del tiempo y la secuencia de eventos que todos conocemos del anime Dragon Ball Z está cambiando. Por ello, Trunks le pide a Shenron, el dragón de las bolas mágicas, que traiga un guerrero poderoso para ayudarle en la tarea de conservar la línea temporal correcta. Ese alguien somos nosotros y ahí empieza Dragon Ball Xenoverse. Como nuevo miembro de La Patrulla del Tiempo, así se denomina el grupo encargado de mantener la estabilidad temporal, viajaremos a los eventos más importantes desde Dragon Ball Z, cuando Gohan apenas era un niño. Estos enfrentamientos son diferentes a como los recordamos. Por ejemplo, todos sufrimos cuando como Piccolo sacrificaba a Goku para acabar con Raditz, hermano del protagonista. En este universo paralelo, Raditz consigue escapar del bloqueo y termina con ambos adversarios. Nuestro papel consiste en evitar que esto suceda, ¿cómo? pues básicamente dándole una paliza a Raditz hasta que no le quedan fuerzas y no sea capaz de librarse de la presa de Goku. Es decir, la idea del argumento no está mal pero al final la implementación es aparecer en el evento, repartir al enemigo de turno y dejar que todo fluya como se supone.

De hecho, el nivel de fanservice es tal que si queda alguien que todavía no conoce el manga/anime de Dragon Ball no sabrá cuales son los eventos han sucedido. Únicamente tendremos una escena donde Trunks coge un pergamino y dice “¿ves? eso está mal”. Por lo que si no estás familiarizado con el universo Dragon Ball, puedes sentirte falto de contexto.

Dragon Ball y un vistoso apartado gráfico, ¿qué más se puede pedir?Ahora la pregunta obvia es, ¿Quién es ese guerrero poderoso que encarnaremos? Pues nadie del amplio espectro de personajes ya conocidos. De hecho, nadie desconocido en concreto tampoco. Ese personaje será quien nosotros queramos dado que tenemos que crearlo en el editor. Es posible elegir entre cinco razas: humano, saiyan, namekiano, monstruo (Boo) y raza de Freezer, a falta de un nombre más apropiado. Además de la raza, en el editor existen las opciones básicas de sexo, pelo, ojos, etc. Así, una vez bautizado, ya estamos listos para salvar a los héroes de nuestra infancia. Excepto a Krilin, a ese no hay quien lo salve de morir.

Los combates, acorde a la calidad de nuestra realización, nos darán puntos de experiencia para ganar niveles. Con cada nivel podremos subir cierta cantidad de puntos para mejorar el guerrero en elementos RPG como salud, potencia de ataque, especiales, kii… De esta manera, al igual que un saiyan, tras cada combate seremos un poco más fuertes y capaces de asumir nuevos retos.

Dimps ha dado vida a Toki-Toki City en un intento de experimentar con conceptos importados de otros estilos de juego. Un nexo que hace las funciones de base para La Patrulla del Tiempo, donde, además de encontrar acceso a la historia principal, tendremos la ocasión de hablar con NPC’s, realizar misiones secundarias, vendedores y la opción de jugar el modo versus local u online. Todo gira en torno a esta innecesaria ciudad de unión que, más que dotar de cierta sensación de libertad, empobrece la experiencia el tener que ir de una ubicación a otra con incesantes pantallas de carga pese a su reducido tamaño. Hay que jugar un buen rato hasta desbloquear el modo versusOlvídate de la idea de comprar el juego y pasar la tarde luchando con un amigo en local. Primero, debes pasar unos 30 minutos de tiempo de juego entre que juegas la espectacular introducción y completas los numerosos tutoriales necesarios para explicar el complejo sistema creado. Cuando ya, cansado, consigues acceder al modo de lucha versus, apenas hay disponibles 4-6 personajes con un muy limitado abanico de técnicas/habilidades. Los personajes, movimientos, indumentarias y demás elementos se desbloquean conforme avanzas en la campaña principal, que es el eje central del juego y no la competitividad que ofrece, por ejemplo, Budokai.

Artísticamente es un trabajo loable, de los que entran por el ojo. Simple pero cargado de vibrantes colores. Un trabajo similar al de Burst Limit y no tanto a Budokai Tenkaichi. Escenarios quizá demasiado grandes, abiertos, con elementos destruibles. Es incluso posible luchar bajo el agua. Durante los combates de Xenoverse hay diálogos y los personajes cambiarán sus expresiones faciales tanto al golpear como recibir.

Pero el combate es caótico. No hay otra palabra para describirlo. El hecho de poder desplazarte en cualquier dirección, 360º, hace que la cámara se vuelva loca constantemente. Un indicador muestra hacia donde se encuentra nuestro enemigo fijado pero es necesario utilizar constantemente el stick derecho para colocar la posición de la cámara. Lo normal es que los combates sean X vs. Y, y no 1 contra 1, que también los hay. El hecho de tener diferentes enemigos a los que poder atacar en pantalla, no facilita esta tarea. Sin embargo es divertido jugar en el modo de peleas por equipo ya sea en local u online, al menos con amigos.

Técnicamente, en términos de combate, es simplista. Más próximo de un machaca-botones (únicamente hay dos botones para golpear físicamente) que del rey de los combos Killer Instinct. Pero no debería de ser una sorpresa, la mayoría de títulos de la serie han resultado seguir esta línea. Aun así, el hecho de usar la teleportación en medio de un combate para sorprender al enemigo y cargar un Kame-Hame-Ha es una sensación increíble.

Conclusión

Dragon Ball Xenoverse podría catalogarse como un buen juego basado en el universo de Akira Toriyama, donde el fanservice premia por encima de todo. Recomendado para volver a vivir esas tardes mientras merendabas después del colegio.

El problema viene para aquellos que vean esto secundario y lo que les interese sea un buen título de lucha. En ese caso, existen títulos mejores y más técnicos. Así de claro. El hecho de no tener modo versus desde un comienzo es un hándicap demasiado inquietante.

Un título muy centrado en el modo historia individual, en resolver el misterio que hay detrás de estas alteraciones temporales, y en el crecimiento del personaje para que sea tan poderoso como un Saiyan nivel 4 (me emociono sólo de recordar el momento de Dragon Ball GT). Por mi parte, habría prefiero un juego más lineal donde te llevan de un combate a otro, eliminando esta ciudad nexo que, no solo no aporta nada, sino que resta.

Pros

  • Estilo visual
  • Desarrollo del personaje
  • Argumento desarrollado para el Xenoverse
  • Dragon Ball, nada más que decir

Contras

  • El nexo Toki
  • Toki City, sobra completamente
  • La cámara de combate
  • La saga se siente agotada