Durante el MWC 2015, tuvimos la oportunidad de hablar con varios directivos de Ford, que presentó dos bicis eléctricas dentro de su proyecto de smart mobility (lo que quiere decir que no es seguro que vayan a llegar al mercado). Barb Samardzich, jefa de operaciones de Ford Europa, estuvo hablándonos de la estrategia que tiene la marca con estos proyectos y, cómo no, salió el tema sobre el coche autónomo.

## La tecnología como factor diferencial

No es ningún secreto que el sector automovilístico está posicionándose cada vez más dentro del mundo de la tecnología para usarlo como argumentación competitiva. El "somos tecnológicos" es el nuevo "tiene un motor más potente", pero no siempre hay acciones detrás de ese discurso. Ford tiene una gran apuesta por el i+D y, efectivamente, como nos confesó Barb, se trata de un pilar fundamental para conseguir avances en seguridad, comodidad y otras cuestiones como los seguros, donde las marcas y compañías aseguradoras están encontrando alianzas a través del Big Data. Que un coche sea smart permite convertirlo en una fuente de información bidireccional, es decir, el conductor puede solicitarle datos y acciones al vehículo (controla la temperatura, pon determinada música, ayúdame a estacionar, etc.), pero el vehículo también puede utilizar cada perfil de conductor para mejorar el rendimiento del motor con consejos o, en el caso de los seguros, para proporcionar un informe sobre si el asegurado es un cliente de riesgo o no.

Como es obvio, hay una preocupación por la privacidad de los datos aquí, y Barb nos aclaró en todo momento que en Ford siempre preguntarán al usuario si quiere compartir sus datos y, en caso de querer, dónde irán a parar y con qué fines. Y es aquí donde tienen un papel importante los experimentos de la compañía, agrupados bajo el nombre de 'planes', como el plan de smart mobility, en el que están ahora contempladas las bicis eléctricas.

## ¿Por qué Ford presentó dos bicis eléctricas?

Los atascos cuestan a Europa más de 100.000 millones de euros al año
También estuvimos charlando con Ken Washington, vicepresidente de Investigación e Ingeniería Avanzada de Ford, que, de una manera bastante sincera, nos confesó que le encanta su compañía porque cree que, de verdad, está ayudando a democratizar todavía más el coche del Siglo XXI. "Se trata de ofrecer opciones", nos decía, "Y las dos bicis eléctricas vendrán a solucionar muchos problemas en la ciudad". Es aquí donde nos recordó que el tiempo que pierden los europeos en atascos es de 111 horas cada año, aparte de la ansiedad y otros problemas derivados. En total, los atascos le cuestan a Europa unos 100.000 millones de euros al año.

¿Qué pasaría si el numero de vehículos se redujera considerablemente y fueran sustituidos en el centro de las ciudades por bicicletas? Sin mencionar los beneficios medioambientales y de salud (aparte de tener un aire menos contaminado, haríamos más ejercicio), es una estrategia de movilidad muy coherente. Suena muy básico, pero los atascos se producen porque hay demasiados vehículos en unas vías que no tienen tamaño para más. Si descongestionamos la cantidad de vehículos, facilitaríamos la circulación, permitiendo que más personas se muevan en el mismo tiempo. Ahorraríamos tiempo, combustible y muchos disgustos.

A pesar de que la idea queda bien en el papel, Ford quiere asegurarse de que es viable llevarla al mercado, sobre todo para saber si tendría aceptación por parte del consumidor.

## ¿Coche autónomo? Todavía no

¿Qué pasaría en caso de accidente? ¿Quién sería responsable?
Es uno de los temas de actualidad en el mundo de la automoción. Cuando Apple o Google están trabajando en su propio proyecto de coche autónomo, es que el potencial de crecimiento es grande y porque el futuro de los vehículos apunta allá. Tanto Barb como Ken sonrieron cuando les preguntamos sobre este tema, y ambos nos respondieron casi lo mismo: Ford no va a darle prioridad número uno al coche completamente autónomo hasta que el mercado no lo demande y hasta que se solucionen las dudas regulatorias que quedan pendientes. Por ejemplo, Ken nos respondía con otra pregunta: "¿qué pasa si se produce un accidente? ¿quién tiene la culpa? ¿el coche autónomo? ¿la teleco que proporciona la red de Internet? ¿la persona que va dentro?".

Por otro lado, está el tema de las estaciones de carga, casi inexistentes en la actualidad, aunque, como decimos, la pelota está, principalmente, en el tejado de los entes regulatorios y legisladores, que deben pronunciarse ante esta cuestión.

Para acabar, quisimos preguntar si Ford cree que el futuro automovilístico está en el coche autónomo. Nos respondieron que sí, pero que la clave estará en que haya opciones para todas las necesidades. Porque, ¿qué pasaría con el placer de conducir? No todo el mundo querría renunciar al volante pero, desde luego, un viaje de 12 horas sería mucho más llevadero si el coche conduce solo durante la mitad (o más) del trayecto.