Alphonse Swinehart

Imagina por un instante que pudieras viajar por el espacio a la velocidad de la luz. Pues eso mismo es lo que ha tratado de plasmar Alphonse Swinehart en un espectacular corto desde el punto de vista de un sencillo fotón.

Aunque la velocidad de la luz, para los seres humanos, es secillamente abrumadora, en realidad se queda en algo casi insignificante ante la enormidad del universo. Eso es lo que Alphonse Swinehart quiere transmitir con su corto "Riding Light" en el cual viajaremos por nuestro sistema solar, partiendo desde el sol, encontrándonos con diversos planetas al paso. El corto es sencillo, sin apenas más información que la que da la música y algunos Las distancias y tamaños están perfectamente representadas en el cortomensajes puntuales, como al pasar un planeta o algunas indicaciones astrónomicas. Pero precisamente este es su punto fuerte.

Gracias a este corto de Alphonse Swinehart podemos hacernos una idea de lo grande que puede llegar a ser el espacio exterior. Y solo mínimamente. Con él podemos viajar en tiempo real "cómo lo haría un verdadero fotón". Aunque el autor se ha tomado algunas licencias, de alineamiento básicamente, por cuestiones estéticas, los tamaños y los tiempos son reales. La música acompaña a la perfección al corto y la puesta en escena, con el sol de fondo, aunque simple, es preciosa. Y además da mucho que pensar.

Viajar a la velocidad de la luz

La luz, desde nuestro punto de vista, viaja a nada menos que 299 792 458 m/s. Ésta, en el vacío, se considera como una constante y la llamamos c. Esto equivale a 9.46 por diez elevado a 15 metros por año, que es lo que llamamos año-luz. La luz puede viajar a una velocidad menor, por supuesto, todo depende del medio por el que lo haga y de sus propiedades. Solo desde nuestro sol, como se puede apreciar en el corto, la luz tarda unos 8 minutos en llegar hasta aquí. Para poder atravesar nuestro sistema solar necesita algo La luz necesitaría unos 93.000 millones de años para recorrer el universo de punta a puntamás de una hora de viaje, dependiendo de dónde situemos el límite. Para llegar al sistema más cercano a la tierra, Alpha Centauri, necesita nada menos que cuatro años y medio.

Un fotón que cruzara de punta a punta el universo necesitaría nada menos que 93.000 millones de años para hacerlo. Teniendo en cuenta que nuestro sistema solar tiene unos 4.600 millones de años, un fotón que se diera una vuelta por el universo conocido, muy probablemente no llegara a toparse con nuestro sistema, ni muchos otros, ya que probablemente habría aparecido y desaparecido durante su viaje. ¿Y nosotros? ¿Podríamos viajar a la velocidad de la luz? Es más bien algo imposible.

Si tenemos en cuenta que viajar a la velocidad de la luz pondría al resto de átomos que flotan en el espacio, no tan vacío como parece, a una velocidad muy parecida a cómo lo hacen en el gran colisionador de hadrones, el LHC, con respecto a nosotros, es muy difícil que sobreviviésemos a la situación. Es decir, suponiendo que lográsemos poner una nave a una velocidad relativista, sería prácticamente imposible sobrevivir a la experiencia. Por suerte siempre nos quedarán trabajos tan asombrosos como los de Alphonse Swinehart para poder hacernos una idea de cómo sería. Al menos mientras buscamos una solución