Con Resident Evil Revelations 2, Capcom, la mítica productora japonesa, está ensayando con un formato que se ha puesto de moda: el de sacar el juego por fascículos. Le funcionó muy bien a Telltale con The Walking Dead y The Wolf Among Us, éxitos rotundos en el mercado digital, y quiere intentar algo parecido con el spin off de una de sus gallinas de los huevos de oro.

Resident Evil es una saga que ha pasado por grandes momentos, como los de sus inicios, pero también se ha dado de bruces con los nuevos tiempos, a los que no ha sabido adaptarse. Es cierto que las entregas numeradas siguen vendiendo bien, y que el primer Revelations recupera elementos que enamoraron a los fans de los orígenes, pero todavía no han dado con la tecla. Se ha disipado casi por completo ese ambiente de fervor previo a la salida de uno de los principales referentes del género Survival Horror, y de hecho, con esta secuela de Revelations apenas ha habido expectación.

De todas maneras, la jugada por parte de Capcom es muy buena, y, desde luego, más apetecible que en otras ocasiones. Culpa de ello la tiene el formato elegido, que como decimos, es episódico. Concretamente, sacan un capítulo semanal por 5,99€ cada uno, un season pass por 24,99€ y una edición física (que aparecerá más tarde) por 49,95€. Bien racionado y para todos los gustos, tanto para el que no quiere asumir muchos riesgos como para el que desea adornar su estantería con la caja de plástico. Nosotros le hemos echado el guante al primer episodio, disponible mediante descarga digital, para contaros qué nos ha parecido. Volveremos con un análisis final cuando hayamos completado los 4 capítulos, pero de momento os ofrecemos estas impresiones.

Impresiones del Episodio 1

Lo primero que destaca son sus valores de producción. No tienen mucho que ver con, por ejemplo, los de Resident Evil 6. Estamos ante un juego funcional, que no sorprende por su apartado técnico ni por sus mecánicas, pero, aun así, ofrece una propuesta muy válida y entretenida. Contiene más acción de lo esperable por cualquier fan de los clásicos, y además introduce algún que otro puzle. Para situarnos, manejamos a 2 parejas a lo largo de este prólogo. La primera está formada por Claire Redfield y Moira Burton, y la segunda por Barry (padre de Moira y uno de los protagonistas del Resident Evil original) y Natalia Kordan, una misteriosa niña que encierra algunos secretos.

Después de una cinemática donde nos sitúan en el lugar y en el tiempo, acabaremos con la primera pareja encerrada una cárcel abandonada en la que todavía viven algunas criaturas. Claire aporta la fuerza bruta, gracias a su habilidad con el cuchillo y las armas de fuego, mientras que Moira ayuda con su linterna a encontrar objetos. Más tarde conoceremos a Barry, que llega a la isla armado hasta los dientes con intención de rescatar a su hija. Allí se encuentra con Natalia, que cumple muy bien el arquetipo de “niña que da mal rollo”. Barry destrozará zombis con su arsenal, y Natalia hará las veces de radar para prever enemigos gracias a sus poderes paranormales, además de poder colarse por huecos imposibles para un adulto.

Gracias a esta interesante mezcla se ha diseñado un escenario laberíntico, en el que sí o sí tendremos que recurrir a todos los personajes para salir airosos. La munición no escasea, pero tampoco abunda, y en el máximo nivel de dificultad tendremos que caminar con pies de plomo si no queremos acabar muertos. Hay trampas predecibles, otras no tanto, algún que otro puzle demasiado básico (nada que ver con los de los primeros Resident) y sustos marca de la casa. El control es bastante ágil, pero también lo suficientemente torpe para que nos siga recordando a un Resident Evil. No hay prácticamente ninguna sorpresa, pero como decimos, es un juego muy fácil de digerir.

Además de la primera sección del modo historia, que acabaremos en apenas 2 ó 3 horas, contamos con el conocido modo Asalto. Éste puede ser jugado online, al contrario que la aventura principal (que por cierto, tiene cooperativo local a pantalla partida), y nos presenta misiones de todo tipo, con varios personajes que podremos manejar y unas suculentas recompensas en forma de puntos de habilidad para mejorar atributos.

Aunque técnicamente no destaque (1080p y 60 fps en PS4, sin alardes de ningún tipo), sí cuenta con un buen doblaje al castellano. Quizás chirría la voz de Barry, que a veces le pone demasiado entusiasmo, pero nos alegra que este tipo de decisiones sean ya una tradición en una gran saga como Resident Evil. La música es testimonial, y los FX cumplidores.

Quizás la mejor manera de definir este Resident Evil Revelations 2 sea esa: cumplidor. No destaca para bien, pero tampoco es atroz. De hecho, su formato episódico se adapta perfectamente a todo tipo de jugador. Los escépticos arriesgarán poco dinero, mientras que los fans tienen disponible un pase de temporada a precio reducido. De momento, tenemos interés por saber cómo avanza la aventura. Mientras tanto, veremos pasar los días entre los retos diarios del modo Asalto y el afán de superación por conseguir mejores puntuaciones. Seguiremos informando.