Fujifilm X-T1, Panasonic GH4 o Sony A7s, son solo algunos de los ejemplos que podemos poner de dispositivos sin espejo que podrían llevar a cuestionarnos prescindir de una DLSR. En ocasiones, optar por una cámara mirrorless puede ser algo que pasamos por alto y que realmente deberíamos valorar.

"Tener una cámara buena" es el argumento utilizado por muchos de los usuarios que deciden comprar por primera vez una réflex. Pero creo que existen muchos prejuicios al respecto, donde quizás aspectos como el tamaño del dispositivo puedan acabar fundamentando la adquisión de una DSLR por encima de una mirrorless que quizás podría ser mejor.

Panasonic Lumix GX7

Personalmente me he considerado un gran acérrimo a las cámaras réflex, la gran cantidad de objetivos disponibles, la ergonomía y la enorme calidad que otorga ese método han provocado que casi todo fotógrafo considere los dispositivos con espejo como opción primera. Pero es innegable que la tendencia del mercado está cambiando.

Las cámaras mirrorless, impulsadas principalmente por marcas como Fujifilm y Olympus, ha evolucionado mucho con respecto a sus inicios. Los hándicaps que originariamente se vinculaban con este tipo de cámaras ahora no parecen ser tan agudos.

Los problemas con respecto al enfoque, la pérdida de luz, o la calidad están siendo cada vez menores. El enfoque por contraste de cámaras como la Fuji x30 permite enfocar con una velocidad de hasta 0,06. La ISO de dispositivos cómo la Sony A7s alcanza valores de hasta 409.600 (forzando), permitiendo así utilizar esa ventaja para contrarrestar la posible pérdida de luz. Y la calidad de las instantáneas en muchos casos no tienen nada que envidiar a las de una réflex, aunque aquí ya dependerá del sensor y la lente que utilicemos en ambos casos.

Test de ISO con Sony A7S

El prescindir del clásico sistema de espejo tiene ciertas cosas positivas. Principalmente, tenemos que señalar la capacidad para reducir el dispositivo. Hasta hace relativamente poco era difícil de imaginar la calidad que podía otorgar algo tan pequeño como la Panasonic Lumix GM5, una cámara mirrorless de lentes intercambiables con unas dimensiones de 10 centímetros de largo por 6 de alto, que permite incluso la grabación en 1080/30p, lo mismo que las recientemente anunciadas Canon 760D o 5Ds.

Tener en unas dimensiones tan reducidas la calidad de una réflex provoca que el uso de las primeras no encuentre justificación alguna en determinados contextos. Por ejemplo en un viaje turístico, donde vamos a caminar durante un gran número de horas recorriendo la ciudad que visitamos. Aunque nadie duda de la calidad de las réflex, precisamente su tamaño es el inconveniente más perjudicial en el caso de querer utilizarlas para turismo. No caben en un bolsillo, pesan si nos las colgamos en el cuello, y molestan si las llevamos en la mano.

Panasonic Lumix GM5

Por otro lado, las cámaras sin espejo pesan poco y permiten ser llevadas con nosotros sin que resulten ser una molestia. Pueden llegar a ser como compactas pero con muchas de las ventajas que tenemos si utilizamos una réflex. Sin embargo, el argumento de la miniaturización pierde algo de sentido cuando realmente buscamos una cámara que nos otorgue calidad. La ergonomía de las DSLR es en muchos de los casos otra de las razones que pueden utilizarse como punto a favor de éstas. Pero en este apartado, las cámaras mirrorless tambien han cumplido su papel.

Dispositivos como la anteriormente mencionada Panasonic GH4 poseen un diseño muy similar al que puede tener una réflex. Su cuerpo de aleación de magnesio y sus dimensiones le alzan como un gadget cuya ergonomía no tiene nada que envidiar a la de cámaras DSLR. Tanto si buscamos una cámara ergonómica como miniaturizada, tenemos las diferentes opciones disponibles, algo que no ocurre con las réflex.

Panasonic Lumix GH4

Otro aspecto a señalar es el del Live View, aunque las cámaras con espejo incluyen este sistema, la tasa de refresco mostrada en la pantalla y el enfoque suelen ser generalmente bastante pobres. Sin embargo, dispositivos Micro Cuatro Tercios de Olympus y Panasonic permiten enfocar fácilmente a sujetos en movimiento mientras podemos verlos a través de la pantalla trasera. Además, aunque seamos un poco reacios a utilizar visores electrónicos, cada vez éstos muestran una calidad más alta, como los 2,7 millones de puntos en el caso de la Panasonic GX7

Satisfacen muchas de las necesidades que antes motivaban la compra de una réflex En definitiva, aún recuerdo mi reacción cuando aparecieron las primeras NEX de Sony con objetivos intercambiables. La sensación era la de estar ante unos gadgets cuyas características me resultaban algo extrañas, suponían ser una especie de cámaras bridge que no llegaban a la calidad de las réflex, pero siendo iguales o más caras. Actualmente, creo que la tecnología ha avanzado bastante, y aunque aún no se puede decir que sean totalmente unos sutitutivos de las DSLR, sí que empiezan a satisfacer muchas de las necesidades que antes motivaban la compra de una réflex, y en ocasiones incluso de una forma más óptima.