La Agencia Espacial Europea está preparándose para la próxima prueba del Intermediate eXperimental Vehicle, o IXV, uno de los proyectos más prometedores de la ESA, el cual se pondrá en vuelo el próximo 15 de febrero.

Para los que desconozcan el proyecto, el Intermediate eXperimental Vehicle es un proyecto de investigación de reentrada atmosférica. Es la propuesta europea de un vehículo reutilizable para el lanzamiento y la vuelta a la tierra que pondrá a prueba la tecnología que podría usarse en el futuro del transporte de equipo y personal. El Intermediate eXperimental Vehicle carga con numerosas investigaciones a su espalda y parece que por fin vamos a poder ver en acción a este vehículo experimental. En el caso de que que fuese todo un éxito, la ESA habría puesto una piedra más en la construcción de su independencia dentro de la carrera espacial.

Así es el Intermediate eXperimental Vehicle

En realidad, el Intermediate eXperimental Vehicle no es un vehículo al uso. El proyecto presenta la base necesaria para aplicar los conocimientos y la tecnología que necesitamos a otros futuros vehículos. De esta forma la ESA contará con su propia tecnología para mandar y traer de vuelta todo tipo de transportes. El IXV en sí porta solo el material necesario para realizar el vuelo y la reentrada atmosférica con la que evaluar su actuación. No posee cargamento ni capacidad para llevarlo. Toda la misión está completamente automatizada, como imaginaréis.

Con el Intermediate eXperimental Vehicle la ESA quiere poner a prueba algunas novedades aplicables a la operación de reentrada en atmósfera, de manera que pueda aplicarse la tecnología que se desarrolle a partir del IXV en misiones de abastecimiento, transporte de tripulación y, en un futuro, de exploración planetaria. El IXV no lleva alas de ningún tipo, sino que utiliza un par de flaps para controlar la maniobra. Usa un escudo térmico de última generación y todo el procedimiento es controlado por un microprocesador LEON2-FT. Por ahora, el Intermediate eXperimental Vehicle ha sido probado en varios aspectos pero no será hasta el 15 de este mes cuando lo veamos en acción.

 Misión XIV

La próxima misión de la ESA será la misión IXV, la cual se celebrará a mediados de este mes, ha levantado numerosas expectativas. Aunque hasta ahora el Intermediate eXperimental Vehicle ha mostrado ser válido en todos los aspectos, no podremos comprobar que esto es así realmente hasta el próximo día 15, cuando lo veamos en acción durante el vuelo experimental. Dicho vuelo mandará en trayectoria suborbital al IXV en un cohete Vega desde la Guyana Francesa. Desde allí cruzará prácticamente todo el planeta, siendo controlado desde diversos puntos a su paso, y reentrará a la altura del océano pacífico, donde amerizará y será recogido por un buque en el mar.

Durante la Misión XIV, el Intermediate eXperimental Vehicle será puesto a prueba por primera vez para comprobar si todo lo previsto hasta la fecha funciona en un entorno real. La altitud máxima que alcanzará el Intermediate eXperimental Vehicle será de 450 km para volver de la LEO a una velocidad que permita un impacto con la atmósfera de 7.5 m/s. Para ello se pondrán a prueba los flaps de control y otros instrumentos de navegación. Otro de los puntos claves de la misión IXV será el uso de los paracaídas que permitirán un aterrizaje suave. Como decíamos, muchas son las expectativas puestas en el Intermediate eXperimental Vehicle son muchas, ya que si todo va bien, el futuro de la ESA parece mucho más brillante, no solo para la Agencia Europea, sino para toda la carrera espacial.